Cuenta la leyenda que (1) ... muchísimos años, el heredero del trono del Imperio Inca (2) ... entre la vida y la muerte, (3) ... víctima de una extraña y inisteriosa enfermedad. Las curas, rezos y recursos de los hechiceros no (4) ... nada. El pueblo amaba mucho al Príncipe de los Incas, invocaba a sus Dioses y realizaba sacrificios en su honor (5) ... convocados los más grandes sabios del reino, quienes (6) ... que sólo podría (7) ... el maravilloso poder del agua de un río, ubicado en una lejana región. (8) ... en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que (9) ... agotadas sus fuerzas. Y un día se (10) ... ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un tempestuoso río.
Cuenta la leyenda que (1) ... muchísimos años, el heredero del trono del Imperio Inca (2) ... entre la vida y la muerte, (3) ... víctima de una extraña y inisteriosa enfermedad. Las curas, rezos y recursos de los hechiceros no (4) ... nada. El pueblo amaba mucho al Príncipe de los Incas, invocaba a sus Dioses y realizaba sacrificios en su honor (5) ... convocados los más grandes sabios del reino, quienes (6) ... que sólo podría (7) ... el maravilloso poder del agua de un río, ubicado en una lejana región. (8) ... en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que (9) ... agotadas sus fuerzas. Y un día se (10) ... ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un tempestuoso río.
Cuenta la leyenda que (1) ... muchísimos años, el heredero del trono del Imperio Inca (2) ... entre la vida y la muerte, (3) ... víctima de una extraña y inisteriosa enfermedad. Las curas, rezos y recursos de los hechiceros no (4) ... nada. El pueblo amaba mucho al Príncipe de los Incas, invocaba a sus Dioses y realizaba sacrificios en su honor (5) ... convocados los más grandes sabios del reino, quienes (6) ... que sólo podría (7) ... el maravilloso poder del agua de un río, ubicado en una lejana región. (8) ... en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que (9) ... agotadas sus fuerzas. Y un día se (10) ... ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un tempestuoso río.
La Cordillera de los Andes, se (1) ... en una hermosa laguna que hoy se conoce como Laguna del Inca. Algunas personas (2) ... que sus tranquilas aguas se deben a una romántica historia de amor. Antes de que los españoles llegaran a estas tierras, los incas (3) ... sus dominios hasta las riberas del río Maulé, y como se (4) ... hijos del Sol, las cumbres andinas (5) ... el escenario ideal para (6) ... Sus rituales religiosos. Según la leyenda, el inca Lili Yupanqui estaba enamorado de la princesa Kora-llé, la mujer más hermosa del imperio. Decidieron casarse y (7) ... como lugar de la boda una cumbre ubicada a orillas de una clara laguna. Cuando la ceremonia nupcial (8) ... Kora-llé (9) ... cumplir con el último rito, que (10) ... en descender por la ladera del cerro.
La Cordillera de los Andes, se (1) ... en una hermosa laguna que hoy se conoce como Laguna del Inca. Algunas personas (2) ... que sus tranquilas aguas se deben a una romántica historia de amor. Antes de que los españoles llegaran a estas tierras, los incas (3) ... sus dominios hasta las riberas del río Maulé, y como se (4) ... hijos del Sol, las cumbres andinas (5) ... el escenario ideal para (6) ... Sus rituales religiosos. Según la leyenda, el inca Lili Yupanqui estaba enamorado de la princesa Kora-llé, la mujer más hermosa del imperio. Decidieron casarse y (7) ... como lugar de la boda una cumbre ubicada a orillas de una clara laguna. Cuando la ceremonia nupcial (8) ... Kora-llé (9) ... cumplir con el último rito, que (10) ... en descender por la ladera del cerro.
La Cordillera de los Andes, se (1) ... en una hermosa laguna que hoy se conoce como Laguna del Inca. Algunas personas (2) ... que sus tranquilas aguas se deben a una romántica historia de amor. Antes de que los españoles llegaran a estas tierras, los incas (3) ... sus dominios hasta las riberas del río Maulé, y como se (4) ... hijos del Sol, las cumbres andinas (5) ... el escenario ideal para (6) ... Sus rituales religiosos. Según la leyenda, el inca Lili Yupanqui estaba enamorado de la princesa Kora-llé, la mujer más hermosa del imperio. Decidieron casarse y (7) ... como lugar de la boda una cumbre ubicada a orillas de una clara laguna. Cuando la ceremonia nupcial (8) ... Kora-llé (9) ... cumplir con el último rito, que (10) ... en descender por la ladera del cerro.
En 1982 la academia de Bellas Artes le (1) ... la Medalla al Mérito Artístico. Y otros muchos trofeos, desde la medalla de las Artes de Francia hasta el premio de la televisión italiana, que Fernando Rey (2) ... entre otros.
Cincuenta años de profesión y doscientas películas (3) ... para esto y para mucho más. Porque tal vez lo más importante (4) ... el aplauso de su público. Cuando en 1988 le concedieron el Premio Goya por su película “Diario de Invierno”, sólo (5) ... decir: “Lo mejor ha sido el aplauso del público. Con esto me (6) ... ”. “Una de las claves de miéxito — (7) ... con seguridad — es haber aprendido idiomas. Gracias a ellos (8) ... las llamadas de los directores extranjeros. Eso me (9) ..., más de una vez, de (10) ... en el olvido o simplemente de haberme estancado”.
En 1982 la academia de Bellas Artes le (1) ... la Medalla al Mérito Artístico. Y otros muchos trofeos, desde la medalla de las Artes de Francia hasta el premio de la televisión italiana, que Fernando Rey (2) ... entre otros.
Cincuenta años de profesión y doscientas películas (3) ... para esto y para mucho más. Porque tal vez lo más importante (4) ... el aplauso de su público. Cuando en 1988 le concedieron el Premio Goya por su película “Diario de Invierno”, sólo (5) ... decir: “Lo mejor ha sido el aplauso del público. Con esto me (6) ... ”. “Una de las claves de miéxito — (7) ... con seguridad — es haber aprendido idiomas. Gracias a ellos (8) ... las llamadas de los directores extranjeros. Eso me (9) ..., más de una vez, de (10) ... en el olvido o simplemente de haberme estancado”.
En 1982 la academia de Bellas Artes le (1) ... la Medalla al Mérito Artístico. Y otros muchos trofeos, desde la medalla de las Artes de Francia hasta el premio de la televisión italiana, que Fernando Rey (2) ... entre otros.
Cincuenta años de profesión y doscientas películas (3) ... para esto y para mucho más. Porque tal vez lo más importante (4) ... el aplauso de su público. Cuando en 1988 le concedieron el Premio Goya por su película “Diario de Invierno”, sólo (5) ... decir: “Lo mejor ha sido el aplauso del público. Con esto me (6) ... ”. “Una de las claves de miéxito — (7) ... con seguridad — es haber aprendido idiomas. Gracias a ellos (8) ... las llamadas de los directores extranjeros. Eso me (9) ..., más de una vez, de (10) ... en el olvido o simplemente de haberme estancado”.
Fernando Rey nació gallego, pero se ha convertido en una persona universal. Se han dado muchas definiciones sobre él, se (1) ... de su calidad artística, de su voz, de sus gestos. Una conocida actriz le (2) ... como “el actor que mejor ha sabido (3) ... el papel de su vida: el de caballero, porque (4) ... un galán por los cuatro costados”. Su última interpretación, en la que (5) ... de don Quijote para una serie de televisión, que (6) ... junto a su amigo Alfredo Landa, ha sido considerada por muchos críticos como la mejor de todas sus actuaciones. Como él mismo (7) ... al finalizar el rodaje: “Ha sido el papel de mi vida. Después de esto, ¿qué (8) ... hacer? Seguiré (9) ..., pero en papeles pequeños, descansando mucho. No se puede (10) ... lo que hice en esta obra”.
Fernando Rey nació gallego, pero se ha convertido en una persona universal. Se han dado muchas definiciones sobre él, se (1) ... de su calidad artística, de su voz, de sus gestos. Una conocida actriz le (2) ... como “el actor que mejor ha sabido (3) ... el papel de su vida: el de caballero, porque (4) ... un galán por los cuatro costados”. Su última interpretación, en la que (5) ... de don Quijote para una serie de televisión, que (6) ... junto a su amigo Alfredo Landa, ha sido considerada por muchos críticos como la mejor de todas sus actuaciones. Como él mismo (7) ... al finalizar el rodaje: “Ha sido el papel de mi vida. Después de esto, ¿qué (8) ... hacer? Seguiré (9) ..., pero en papeles pequeños, descansando mucho. No se puede (10) ... lo que hice en esta obra”.
Fernando Rey nació gallego, pero se ha convertido en una persona universal. Se han dado muchas definiciones sobre él, se (1) ... de su calidad artística, de su voz, de sus gestos. Una conocida actriz le (2) ... como “el actor que mejor ha sabido (3) ... el papel de su vida: el de caballero, porque (4) ... un galán por los cuatro costados”. Su última interpretación, en la que (5) ... de don Quijote para una serie de televisión, que (6) ... junto a su amigo Alfredo Landa, ha sido considerada por muchos críticos como la mejor de todas sus actuaciones. Como él mismo (7) ... al finalizar el rodaje: “Ha sido el papel de mi vida. Después de esto, ¿qué (8) ... hacer? Seguiré (9) ..., pero en papeles pequeños, descansando mucho. No se puede (10) ... lo que hice en esta obra”.
En casa de mi amigo Carlos han vivido esta semana una tragicomedia Inuy curiosa. La cosa (1) ... cuando, a media tarde, mientras mi amigo (2) ... al día los muchos papeles atrasados, (3) ... su hijo Carlitos y le preguntó: — Papá, ¿de qué color (4) ... los ojos de mamá? Carlos tardó en (5) ... unos cuantos segundos. Y al final (6) ...: — ¿Qué has dicho? — Que de qué color son los ojos de mamá. Es que nos han pedido en el cole una redacción Sobre cómo (7) ... nuestra madre, y el color del pelo lo (8) ..., pero el de los ojos. El niño (9) ... a su padre con la exigencia de un inspector de impuestos. Y Carlos comprendió que no (10) ... responder a una pregunta tan elemental. Se dio cuenta de que ahora, tras veintidós años de casado, los había olvidado.
En casa de mi amigo Carlos han vivido esta semana una tragicomedia Inuy curiosa. La cosa (1) ... cuando, a media tarde, mientras mi amigo (2) ... al día los muchos papeles atrasados, (3) ... su hijo Carlitos y le preguntó: — Papá, ¿de qué color (4) ... los ojos de mamá? Carlos tardó en (5) ... unos cuantos segundos. Y al final (6) ...: — ¿Qué has dicho? — Que de qué color son los ojos de mamá. Es que nos han pedido en el cole una redacción Sobre cómo (7) ... nuestra madre, y el color del pelo lo (8) ..., pero el de los ojos. El niño (9) ... a su padre con la exigencia de un inspector de impuestos. Y Carlos comprendió que no (10) ... responder a una pregunta tan elemental. Se dio cuenta de que ahora, tras veintidós años de casado, los había olvidado.
En casa de mi amigo Carlos han vivido esta semana una tragicomedia Inuy curiosa. La cosa (1) ... cuando, a media tarde, mientras mi amigo (2) ... al día los muchos papeles atrasados, (3) ... su hijo Carlitos y le preguntó: — Papá, ¿de qué color (4) ... los ojos de mamá? Carlos tardó en (5) ... unos cuantos segundos. Y al final (6) ...: — ¿Qué has dicho? — Que de qué color son los ojos de mamá. Es que nos han pedido en el cole una redacción Sobre cómo (7) ... nuestra madre, y el color del pelo lo (8) ..., pero el de los ojos. El niño (9) ... a su padre con la exigencia de un inspector de impuestos. Y Carlos comprendió que no (10) ... responder a una pregunta tan elemental. Se dio cuenta de que ahora, tras veintidós años de casado, los había olvidado.
En el fondo de los océanos había un precioso palacio en el cual (1) ... el Rey del Marjunto a sus cinco hijas. La más joven, la Sirenita, además de (2) ... la más hermosa, (3) ... una voz maravillosa. Sirenita soñaba con (4) ... a la superficie para ver el cielo y conocer el mundo de los hombres, como lo (5) ... Sus hermanas. Pero su padre le decía que sólo cuando cumpliera los 15 años tendría su permiso para hacerlo.
Pasados los años, finalmente (6) ... el cumpleaños y el regalo tan deseados. Sirenita por fin pudo salir a respirar el aire y ver el cielo, después de oír los consejos de su padre: “Hija, (7) ... que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo (8) ... admirarlo. Somos hijos del mar. (9) ... prudente y no (10) ... a los hombres”. Y al emergerse del agua Sirenita se quedó de boca abierta. Todo era nuevo para ella.
En el fondo de los océanos había un precioso palacio en el cual (1) ... el Rey del Marjunto a sus cinco hijas. La más joven, la Sirenita, además de (2) ... la más hermosa, (3) ... una voz maravillosa. Sirenita soñaba con (4) ... a la superficie para ver el cielo y conocer el mundo de los hombres, como lo (5) ... Sus hermanas. Pero su padre le decía que sólo cuando cumpliera los 15 años tendría su permiso para hacerlo.
Pasados los años, finalmente (6) ... el cumpleaños y el regalo tan deseados. Sirenita por fin pudo salir a respirar el aire y ver el cielo, después de oír los consejos de su padre: “Hija, (7) ... que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo (8) ... admirarlo. Somos hijos del mar. (9) ... prudente y no (10) ... a los hombres”. Y al emergerse del agua Sirenita se quedó de boca abierta. Todo era nuevo para ella.
En el fondo de los océanos había un precioso palacio en el cual (1) ... el Rey del Marjunto a sus cinco hijas. La más joven, la Sirenita, además de (2) ... la más hermosa, (3) ... una voz maravillosa. Sirenita soñaba con (4) ... a la superficie para ver el cielo y conocer el mundo de los hombres, como lo (5) ... Sus hermanas. Pero su padre le decía que sólo cuando cumpliera los 15 años tendría su permiso para hacerlo.
Pasados los años, finalmente (6) ... el cumpleaños y el regalo tan deseados. Sirenita por fin pudo salir a respirar el aire y ver el cielo, después de oír los consejos de su padre: “Hija, (7) ... que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo (8) ... admirarlo. Somos hijos del mar. (9) ... prudente y no (10) ... a los hombres”. Y al emergerse del agua Sirenita se quedó de boca abierta. Todo era nuevo para ella.
— No creo que (1) ... lugares más bonitos en el mundo.
— Esperamos que Ustedes (2) ... mucho, pero es necesario que (3) ... la naturaleza.
— Se puede (4) ... fotos, ¿verdad?
— Sí, pero te pido que no (5) ... las flores y las plantas.
— ¿Hay problemas de contaminación en esta región?
— La contaminación (6) ... un problema en todo el mundo. Pero aquí tenemos un programa de reciclaje. Si (7) ... por el sendero botellas, papeles o latas, recógelos.
— Vamosa cruzar un río. ¿(8) ... contaminado?
— En las montañas el río no parece (9) ... afectado por la contaminación.
— Creo que todos (10) ... hacer algo para proteger el medioambiente.
— No creo que (1) ... lugares más bonitos en el mundo.
— Esperamos que Ustedes (2) ... mucho, pero es necesario que (3) ... la naturaleza.
— Se puede (4) ... fotos, ¿verdad?
— Sí, pero te pido que no (5) ... las flores y las plantas.
— ¿Hay problemas de contaminación en esta región?
— La contaminación (6) ... un problema en todo el mundo. Pero aquí tenemos un programa de reciclaje. Si (7) ... por el sendero botellas, papeles o latas, recógelos.
— Vamosa cruzar un río. ¿(8) ... contaminado?
— En las montañas el río no parece (9) ... afectado por la contaminación.
— Creo que todos (10) ... hacer algo para proteger el medioambiente.
— No creo que (1) ... lugares más bonitos en el mundo.
— Esperamos que Ustedes (2) ... mucho, pero es necesario que (3) ... la naturaleza.
— Se puede (4) ... fotos, ¿verdad?
— Sí, pero te pido que no (5) ... las flores y las plantas.
— ¿Hay problemas de contaminación en esta región?
— La contaminación (6) ... un problema en todo el mundo. Pero aquí tenemos un programa de reciclaje. Si (7) ... por el sendero botellas, papeles o latas, recógelos.
— Vamosa cruzar un río. ¿(8) ... contaminado?
— En las montañas el río no parece (9) ... afectado por la contaminación.
— Creo que todos (10) ... hacer algo para proteger el medioambiente.
Sucedió eso en Atenas. De vez en cuando (1) ... los músicos y vendedores de flores que no (2) ... mal negocio con los felices turistas. Algo peor les iba, bajo las mesas, a algunos gatos callejeros. “Si les (3) ... comida, cariño, (4) ... muchos más”. Y en efecto, los gatos, si no (5) ... conmover a alguien en un tiempo razonable, (6) ... en silencio a la mesa siguiente.
De repente (7) ... algo extraordinario. El recién llegado, justo a mis pies, (8) ... más que un gato. Eran dos: una gatita tricolor y un perrillo negro. Un trozo de pescado (9) ... bajo la mesa. El ni siquiera (10) ... .
Sucedió eso en Atenas. De vez en cuando (1) ... los músicos y vendedores de flores que no (2) ... mal negocio con los felices turistas. Algo peor les iba, bajo las mesas, a algunos gatos callejeros. “Si les (3) ... comida, cariño, (4) ... muchos más”. Y en efecto, los gatos, si no (5) ... conmover a alguien en un tiempo razonable, (6) ... en silencio a la mesa siguiente.
De repente (7) ... algo extraordinario. El recién llegado, justo a mis pies, (8) ... más que un gato. Eran dos: una gatita tricolor y un perrillo negro. Un trozo de pescado (9) ... bajo la mesa. El ni siquiera (10) ... .
Sucedió eso en Atenas. De vez en cuando (1) ... los músicos y vendedores de flores que no (2) ... mal negocio con los felices turistas. Algo peor les iba, bajo las mesas, a algunos gatos callejeros. “Si les (3) ... comida, cariño, (4) ... muchos más”. Y en efecto, los gatos, si no (5) ... conmover a alguien en un tiempo razonable, (6) ... en silencio a la mesa siguiente.
De repente (7) ... algo extraordinario. El recién llegado, justo a mis pies, (8) ... más que un gato. Eran dos: una gatita tricolor y un perrillo negro. Un trozo de pescado (9) ... bajo la mesa. El ni siquiera (10) ... .
— Amigo, entre Usted, — pronunció el sacerdote al (1) ... de la llegada de su invitado. Su rostro (2) ... rígido y compungido. — (3) ... aquí, por favor.
El visitante, otro sacerdote de la periferia de Tebas, (4) ... rápidamente en el asiento que le (5) ... y con un semblante grave (6) ... su preocupación.
— Dígame, cuál es su preocupación, querido amigo — expresó el sacerdote (7) ... una pierna sobre la otra.
— Mi preocupación (8) ... también la preocupación de miles de sacerdotes de la capital de nuestra nación. No Sé si se ha enterado de lo que (9) ... Ocurriendo, es posible que las noticias no (10) ... con la misma presteza a los templos de la periferia, pero nuestro faraón se ha vuelto loco, completamente loco.
— Amigo, entre Usted, — pronunció el sacerdote al (1) ... de la llegada de su invitado. Su rostro (2) ... rígido y compungido. — (3) ... aquí, por favor.
El visitante, otro sacerdote de la periferia de Tebas, (4) ... rápidamente en el asiento que le (5) ... y con un semblante grave (6) ... su preocupación.
— Dígame, cuál es su preocupación, querido amigo — expresó el sacerdote (7) ... una pierna sobre la otra.
— Mi preocupación (8) ... también la preocupación de miles de sacerdotes de la capital de nuestra nación. No Sé si se ha enterado de lo que (9) ... Ocurriendo, es posible que las noticias no (10) ... con la misma presteza a los templos de la periferia, pero nuestro faraón se ha vuelto loco, completamente loco.
— Amigo, entre Usted, — pronunció el sacerdote al (1) ... de la llegada de su invitado. Su rostro (2) ... rígido y compungido. — (3) ... aquí, por favor.
El visitante, otro sacerdote de la periferia de Tebas, (4) ... rápidamente en el asiento que le (5) ... y con un semblante grave (6) ... su preocupación.
— Dígame, cuál es su preocupación, querido amigo — expresó el sacerdote (7) ... una pierna sobre la otra.
— Mi preocupación (8) ... también la preocupación de miles de sacerdotes de la capital de nuestra nación. No Sé si se ha enterado de lo que (9) ... Ocurriendo, es posible que las noticias no (10) ... con la misma presteza a los templos de la periferia, pero nuestro faraón se ha vuelto loco, completamente loco.
Un mendigo, que (1) ... limosna por los caminos, se (2) ... con una mujer, (3) ... con el mendigo la mujer se enteró de que él (4) ... de Riera a donde se (5) ... y donde le (6) ... su mujer. Al (7) ... el nombre de aquel pueblo, la generosa señora no (8) ... contener sus lágrimas y (9) ... al mendigo que le (10) ... un favor.
Un mendigo, que (1) ... limosna por los caminos, se (2) ... con una mujer, (3) ... con el mendigo la mujer se enteró de que él (4) ... de Riera a donde se (5) ... y donde le (6) ... su mujer. Al (7) ... el nombre de aquel pueblo, la generosa señora no (8) ... contener sus lágrimas y (9) ... al mendigo que le (10) ... un favor.
Un mendigo, que (1) ... limosna por los caminos, se (2) ... con una mujer, (3) ... con el mendigo la mujer se enteró de que él (4) ... de Riera a donde se (5) ... y donde le (6) ... su mujer. Al (7) ... el nombre de aquel pueblo, la generosa señora no (8) ... contener sus lágrimas y (9) ... al mendigo que le (10) ... un favor.
Al instante (1) ... su aparición otra doncella. Pero al (2) ... el bollo, (3) ... a llorar desconsoladamente y (4) ... que con aquel panecillo incompleto sólo (5) ... salir un caballo de tres patas, en el cual le (6) ... imposible (7) ... . Con el último bollo que le (8) ..., volvió a repetir la misma frase (9) ... que (10) ... sus hermanas.
Al instante (1) ... su aparición otra doncella. Pero al (2) ... el bollo, (3) ... a llorar desconsoladamente y (4) ... que con aquel panecillo incompleto sólo (5) ... salir un caballo de tres patas, en el cual le (6) ... imposible (7) ... . Con el último bollo que le (8) ..., volvió a repetir la misma frase (9) ... que (10) ... sus hermanas.
Al instante (1) ... su aparición otra doncella. Pero al (2) ... el bollo, (3) ... a llorar desconsoladamente y (4) ... que con aquel panecillo incompleto sólo (5) ... salir un caballo de tres patas, en el cual le (6) ... imposible (7) ... . Con el último bollo que le (8) ..., volvió a repetir la misma frase (9) ... que (10) ... sus hermanas.
La mujer (1) ... a un mendigo que (2) ... un servicio y (3) ... del bolsillo tres bollos de tres picos y le (4) ... al mendigo que el día de San Juan (5) ... ir con ellos hasta donde se (6) ... la cueva de las Dueñas para (7) ... allí ciertas palabras mágicas, (8) ... cuidado de que a los bollos no les (9) ... ningún pico. Así (10) ... liberar a las doncellas encantadas.
La mujer (1) ... a un mendigo que (2) ... un servicio y (3) ... del bolsillo tres bollos de tres picos y le (4) ... al mendigo que el día de San Juan (5) ... ir con ellos hasta donde se (6) ... la cueva de las Dueñas para (7) ... allí ciertas palabras mágicas, (8) ... cuidado de que a los bollos no les (9) ... ningún pico. Así (10) ... liberar a las doncellas encantadas.
La mujer (1) ... a un mendigo que (2) ... un servicio y (3) ... del bolsillo tres bollos de tres picos y le (4) ... al mendigo que el día de San Juan (5) ... ir con ellos hasta donde se (6) ... la cueva de las Dueñas para (7) ... allí ciertas palabras mágicas, (8) ... cuidado de que a los bollos no les (9) ... ningún pico. Así (10) ... liberar a las doncellas encantadas.
La doncella le (1) ... al viajero un cinturón, (2) ... que (3) ... el pago prometido y le (4) ... que se lo (5) ... a su mujer. Las tres doncellas, llorosas, (6) ... a la cueva. También se (7) ... el hombre, pesaroso de no (8) ... liberar a las jóvenes. Cuando (9) ... de regreso por la carretera, se detuvo a (10) ... debajo de un roble.
La doncella le (1) ... al viajero un cinturón, (2) ... que (3) ... el pago prometido y le (4) ... que se lo (5) ... a su mujer. Las tres doncellas, llorosas, (6) ... a la cueva. También se (7) ... el hombre, pesaroso de no (8) ... liberar a las jóvenes. Cuando (9) ... de regreso por la carretera, se detuvo a (10) ... debajo de un roble.
La doncella le (1) ... al viajero un cinturón, (2) ... que (3) ... el pago prometido y le (4) ... que se lo (5) ... a su mujer. Las tres doncellas, llorosas, (6) ... a la cueva. También se (7) ... el hombre, pesaroso de no (8) ... liberar a las jóvenes. Cuando (9) ... de regreso por la carretera, se detuvo a (10) ... debajo de un roble.
Tres días después, el jueves, yo seguía (1) ... en el extraño caso de doña Lupe y en la noche del domingo. Por la tarde, al (2) ... a casa, (3) ... ir a visitar a la portera doña Elvira otra vez. Doña Elvira me (4) ... que doña Lupe ya (5) ... un poco mejor.
— Yo la (6) ... a visitar ayer — me dijo. — Los médicos dicen que dentro de unos días (7) ... volver a casa.
— ¿(8) ... algo ella el domingo?
— Dice que oyó ruidos y se levantó. (9) ... hacia el salón. Luego, sólo recuerda el golpe en la cabeza.
Tres días después, el jueves, yo seguía (1) ... en el extraño caso de doña Lupe y en la noche del domingo. Por la tarde, al (2) ... a casa, (3) ... ir a visitar a la portera doña Elvira otra vez. Doña Elvira me (4) ... que doña Lupe ya (5) ... un poco mejor.
— Yo la (6) ... a visitar ayer — me dijo. — Los médicos dicen que dentro de unos días (7) ... volver a casa.
— ¿(8) ... algo ella el domingo?
— Dice que oyó ruidos y se levantó. (9) ... hacia el salón. Luego, sólo recuerda el golpe en la cabeza.
Tres días después, el jueves, yo seguía (1) ... en el extraño caso de doña Lupe y en la noche del domingo. Por la tarde, al (2) ... a casa, (3) ... ir a visitar a la portera doña Elvira otra vez. Doña Elvira me (4) ... que doña Lupe ya (5) ... un poco mejor.
— Yo la (6) ... a visitar ayer — me dijo. — Los médicos dicen que dentro de unos días (7) ... volver a casa.
— ¿(8) ... algo ella el domingo?
— Dice que oyó ruidos y se levantó. (9) ... hacia el salón. Luego, sólo recuerda el golpe en la cabeza.
En la oscuridad de la noche el hombre cruzó la muralla y (1) ... en el jardín de la bruja. Pero (2) ... cara a cara con la bruja. «¿(3) ... tú el ladrón de mis manzanas»? — (4) ... la bruja furiosa. Temblando de miedo, el hombre (5) ... a la bruja que tuvo que hacerlo para salvar la vida a su esposa. Entonces la bruja dijo: «Si (6) ... verdad lo que me has dicho, (7) ... que (8) ... tantas manzanas cuantas (9) ..., pero a cambio me tienes que dar el hijo que tu esposa (10) ... a tener. Yo seré su madre».
En la oscuridad de la noche el hombre cruzó la muralla y (1) ... en el jardín de la bruja. Pero (2) ... cara a cara con la bruja. «¿(3) ... tú el ladrón de mis manzanas»? — (4) ... la bruja furiosa. Temblando de miedo, el hombre (5) ... a la bruja que tuvo que hacerlo para salvar la vida a su esposa. Entonces la bruja dijo: «Si (6) ... verdad lo que me has dicho, (7) ... que (8) ... tantas manzanas cuantas (9) ..., pero a cambio me tienes que dar el hijo que tu esposa (10) ... a tener. Yo seré su madre».
En la oscuridad de la noche el hombre cruzó la muralla y (1) ... en el jardín de la bruja. Pero (2) ... cara a cara con la bruja. «¿(3) ... tú el ladrón de mis manzanas»? — (4) ... la bruja furiosa. Temblando de miedo, el hombre (5) ... a la bruja que tuvo que hacerlo para salvar la vida a su esposa. Entonces la bruja dijo: «Si (6) ... verdad lo que me has dicho, (7) ... que (8) ... tantas manzanas cuantas (9) ..., pero a cambio me tienes que dar el hijo que tu esposa (10) ... a tener. Yo seré su madre».
Hubo una vez un Emir rico y caprichoso. Los mejores cocineros de la región (1) ... para él, (2) ... cada día su imaginación para satisfacer sus exigencias.
Harto ya de tiernos faisanes y pescados raros, un día (3) ... a su cocinero jefe:
— Ahmed, (4) ... a pedirte que me (5) ... algún manjar que no haya probado nunca. Si (6) ... seguir a mi servicio, (7) ... que ingeniarte cómo hacerlo.
Al día siguiente, el propio Ahmed (8) ... al Emir en una bandeja de oro el nuevo manjar. (9) ... muslos de ave adornados con una artística guarnición.
— Esto es lo más exquisito que (10) ..., — gritó el Emir.
Hubo una vez un Emir rico y caprichoso. Los mejores cocineros de la región (1) ... para él, (2) ... cada día su imaginación para satisfacer sus exigencias.
Harto ya de tiernos faisanes y pescados raros, un día (3) ... a su cocinero jefe:
— Ahmed, (4) ... a pedirte que me (5) ... algún manjar que no haya probado nunca. Si (6) ... seguir a mi servicio, (7) ... que ingeniarte cómo hacerlo.
Al día siguiente, el propio Ahmed (8) ... al Emir en una bandeja de oro el nuevo manjar. (9) ... muslos de ave adornados con una artística guarnición.
— Esto es lo más exquisito que (10) ..., — gritó el Emir.
Hubo una vez un Emir rico y caprichoso. Los mejores cocineros de la región (1) ... para él, (2) ... cada día su imaginación para satisfacer sus exigencias.
Harto ya de tiernos faisanes y pescados raros, un día (3) ... a su cocinero jefe:
— Ahmed, (4) ... a pedirte que me (5) ... algún manjar que no haya probado nunca. Si (6) ... seguir a mi servicio, (7) ... que ingeniarte cómo hacerlo.
Al día siguiente, el propio Ahmed (8) ... al Emir en una bandeja de oro el nuevo manjar. (9) ... muslos de ave adornados con una artística guarnición.
— Esto es lo más exquisito que (10) ..., — gritó el Emir.
Al recibir el título de doctor, llegué al Chaco. (1) ... un sólo hotel y el pnmer día gané mis primeros veinte pesos. Pasó lo siguiente. Al dicho hotel llegó un colono rico y le preguntó al dueño si (2) ... el “doctor”, que solía (3) ... una vez por semana y paraba allí. El hotelero, orgulloso de tener médico permanente, le dijo que no hacía falta que (4) ..., porque ahora el hotel (5) ... con médico propio. Y el hombre me vio a mí. Resulta que andaba desde hacia tres días con una astilla en el ojo, sin (6) ... dormir del dolor.
Le saqué la astilla, le desinfecté el ojo y le recomendé que (7) ... en el mismo hotel unas horas, y dijo que nos (8) ... después. A media tarde llegó el hombre a mi consultorio y me preguntó cuánto (9) ... . Cobré coraje y le pedí diez pesos. El hombre me entregó un billete de 10 pesos diciendo que era lo que me debía. Después, alargàndome otros 10 pesos, agregó que eran para que yo (10) ... a un pobre en su nombre.
Al recibir el título de doctor, llegué al Chaco. (1) ... un sólo hotel y el pnmer día gané mis primeros veinte pesos. Pasó lo siguiente. Al dicho hotel llegó un colono rico y le preguntó al dueño si (2) ... el “doctor”, que solía (3) ... una vez por semana y paraba allí. El hotelero, orgulloso de tener médico permanente, le dijo que no hacía falta que (4) ..., porque ahora el hotel (5) ... con médico propio. Y el hombre me vio a mí. Resulta que andaba desde hacia tres días con una astilla en el ojo, sin (6) ... dormir del dolor.
Le saqué la astilla, le desinfecté el ojo y le recomendé que (7) ... en el mismo hotel unas horas, y dijo que nos (8) ... después. A media tarde llegó el hombre a mi consultorio y me preguntó cuánto (9) ... . Cobré coraje y le pedí diez pesos. El hombre me entregó un billete de 10 pesos diciendo que era lo que me debía. Después, alargàndome otros 10 pesos, agregó que eran para que yo (10) ... a un pobre en su nombre.
Al recibir el título de doctor, llegué al Chaco. (1) ... un sólo hotel y el pnmer día gané mis primeros veinte pesos. Pasó lo siguiente. Al dicho hotel llegó un colono rico y le preguntó al dueño si (2) ... el “doctor”, que solía (3) ... una vez por semana y paraba allí. El hotelero, orgulloso de tener médico permanente, le dijo que no hacía falta que (4) ..., porque ahora el hotel (5) ... con médico propio. Y el hombre me vio a mí. Resulta que andaba desde hacia tres días con una astilla en el ojo, sin (6) ... dormir del dolor.
Le saqué la astilla, le desinfecté el ojo y le recomendé que (7) ... en el mismo hotel unas horas, y dijo que nos (8) ... después. A media tarde llegó el hombre a mi consultorio y me preguntó cuánto (9) ... . Cobré coraje y le pedí diez pesos. El hombre me entregó un billete de 10 pesos diciendo que era lo que me debía. Después, alargàndome otros 10 pesos, agregó que eran para que yo (10) ... a un pobre en su nombre.
No (1) ... cuánto tiempo había dormido pero al despertarme (2) ... que me había aliviado bastante, y enseguida pensé en María. Me levanté rápido y empecé a buscarla por toda casa. Al fondo de una habitación oscura (3) ... verla sentada en una silla, la mirada ftja en el suelo. En cuanto me (4) ... sus mejillas se encendieron como si hubiesen cogido fuego. Parecía extrañada de mi presencia a tales horas. Estaba despeinada pero mas que nunca atractiva. Le dije que (5) ... por ella, que todo había pasado como un mal sueño y la casa la esperaba. Pero ella no creía que la (6) ... perdonar; además a ella le parecía ofensivo (7) ... demasiado bueno. Sabía que ella no me quería demasiado, pero sí un poquito. (8) ... a peinarse con cuidado. “¡No te acerques!” — me amenazó. Tenía el derecho de hablar de este modo y yo bajé la cabeza (9) ... que debía escucharla. Pensé en el futuro y en que pronto todo (10) ... ya.
No (1) ... cuánto tiempo había dormido pero al despertarme (2) ... que me había aliviado bastante, y enseguida pensé en María. Me levanté rápido y empecé a buscarla por toda casa. Al fondo de una habitación oscura (3) ... verla sentada en una silla, la mirada ftja en el suelo. En cuanto me (4) ... sus mejillas se encendieron como si hubiesen cogido fuego. Parecía extrañada de mi presencia a tales horas. Estaba despeinada pero mas que nunca atractiva. Le dije que (5) ... por ella, que todo había pasado como un mal sueño y la casa la esperaba. Pero ella no creía que la (6) ... perdonar; además a ella le parecía ofensivo (7) ... demasiado bueno. Sabía que ella no me quería demasiado, pero sí un poquito. (8) ... a peinarse con cuidado. “¡No te acerques!” — me amenazó. Tenía el derecho de hablar de este modo y yo bajé la cabeza (9) ... que debía escucharla. Pensé en el futuro y en que pronto todo (10) ... ya.
No (1) ... cuánto tiempo había dormido pero al despertarme (2) ... que me había aliviado bastante, y enseguida pensé en María. Me levanté rápido y empecé a buscarla por toda casa. Al fondo de una habitación oscura (3) ... verla sentada en una silla, la mirada ftja en el suelo. En cuanto me (4) ... sus mejillas se encendieron como si hubiesen cogido fuego. Parecía extrañada de mi presencia a tales horas. Estaba despeinada pero mas que nunca atractiva. Le dije que (5) ... por ella, que todo había pasado como un mal sueño y la casa la esperaba. Pero ella no creía que la (6) ... perdonar; además a ella le parecía ofensivo (7) ... demasiado bueno. Sabía que ella no me quería demasiado, pero sí un poquito. (8) ... a peinarse con cuidado. “¡No te acerques!” — me amenazó. Tenía el derecho de hablar de este modo y yo bajé la cabeza (9) ... que debía escucharla. Pensé en el futuro y en que pronto todo (10) ... ya.
(1) ... las manos en los bolsillos comencé a silbar para aparentar alegre. Pero el viejo me (2) ... con sus ojos negros. Después dio un suspiro y me entregó el arma como si (3) ... leyendo el crimen en mi frente. Pero yo no (4) ... dispuesto a usar la navaja para castigar a mi ofensor. Salí de la tienda pensando volver a la casa. Por el camino observaba los rostros que encontraba al paso. No vi nada de particular; la gente iba y venía sin (5) ... de lo que sucedía alrededor. La gente era indiferente, no le importaba nada y me sentía muy solo. Me pregunté por que (6) ... tan desgraciado, qué (7) ... para merecerlo.
Me encontré frente a mi casa. Al entrar noté un silencio profundo. No (8) ... nadie. Recorrí las habitaciónes Se me enfrió el corazón. Esperé largo rato antes de (9) ... la verdad amarga. María me oyó, sin duda, (10) ... que la buscaba y se había ido. Ahora sí, la perdí para siempre.
(1) ... las manos en los bolsillos comencé a silbar para aparentar alegre. Pero el viejo me (2) ... con sus ojos negros. Después dio un suspiro y me entregó el arma como si (3) ... leyendo el crimen en mi frente. Pero yo no (4) ... dispuesto a usar la navaja para castigar a mi ofensor. Salí de la tienda pensando volver a la casa. Por el camino observaba los rostros que encontraba al paso. No vi nada de particular; la gente iba y venía sin (5) ... de lo que sucedía alrededor. La gente era indiferente, no le importaba nada y me sentía muy solo. Me pregunté por que (6) ... tan desgraciado, qué (7) ... para merecerlo.
Me encontré frente a mi casa. Al entrar noté un silencio profundo. No (8) ... nadie. Recorrí las habitaciónes Se me enfrió el corazón. Esperé largo rato antes de (9) ... la verdad amarga. María me oyó, sin duda, (10) ... que la buscaba y se había ido. Ahora sí, la perdí para siempre.
(1) ... las manos en los bolsillos comencé a silbar para aparentar alegre. Pero el viejo me (2) ... con sus ojos negros. Después dio un suspiro y me entregó el arma como si (3) ... leyendo el crimen en mi frente. Pero yo no (4) ... dispuesto a usar la navaja para castigar a mi ofensor. Salí de la tienda pensando volver a la casa. Por el camino observaba los rostros que encontraba al paso. No vi nada de particular; la gente iba y venía sin (5) ... de lo que sucedía alrededor. La gente era indiferente, no le importaba nada y me sentía muy solo. Me pregunté por que (6) ... tan desgraciado, qué (7) ... para merecerlo.
Me encontré frente a mi casa. Al entrar noté un silencio profundo. No (8) ... nadie. Recorrí las habitaciónes Se me enfrió el corazón. Esperé largo rato antes de (9) ... la verdad amarga. María me oyó, sin duda, (10) ... que la buscaba y se había ido. Ahora sí, la perdí para siempre.
Los barcos están hechos para cruzar los mares, aunque, desgraciadamente, a lo largo de la historia algunos barcos (1) ... bajo las aguas. En 1492, la Santa María, una de las carabelas con las que Colón (2) ... a América, (3) ... aprisionada en un arrecife (риф) de coral. La tripulación (4) ... la madera de la nave para construir una fortaleza. En 1702, otro barco, el Santo Cristo de Maracaibo (5) ... frente a las costas gallegas repleto de joyas y oro que (6) ... de América. Todavía hoy (7) ... sus tesoros bajo el agua. Mucho tiempo después, en 1912, uno de los barcos más famosos del mundo, el Titánic, (8) ... contra un iceberg у (9) ... bajo las aguas. ¡Y se decía que é (10) ... insumergible!
Los barcos están hechos para cruzar los mares, aunque, desgraciadamente, a lo largo de la historia algunos barcos (1) ... bajo las aguas. En 1492, la Santa María, una de las carabelas con las que Colón (2) ... a América, (3) ... aprisionada en un arrecife (риф) de coral. La tripulación (4) ... la madera de la nave para construir una fortaleza. En 1702, otro barco, el Santo Cristo de Maracaibo (5) ... frente a las costas gallegas repleto de joyas y oro que (6) ... de América. Todavía hoy (7) ... sus tesoros bajo el agua. Mucho tiempo después, en 1912, uno de los barcos más famosos del mundo, el Titánic, (8) ... contra un iceberg у (9) ... bajo las aguas. ¡Y se decía que é (10) ... insumergible!
Los barcos están hechos para cruzar los mares, aunque, desgraciadamente, a lo largo de la historia algunos barcos (1) ... bajo las aguas. En 1492, la Santa María, una de las carabelas con las que Colón (2) ... a América, (3) ... aprisionada en un arrecife (риф) de coral. La tripulación (4) ... la madera de la nave para construir una fortaleza. En 1702, otro barco, el Santo Cristo de Maracaibo (5) ... frente a las costas gallegas repleto de joyas y oro que (6) ... de América. Todavía hoy (7) ... sus tesoros bajo el agua. Mucho tiempo después, en 1912, uno de los barcos más famosos del mundo, el Titánic, (8) ... contra un iceberg у (9) ... bajo las aguas. ¡Y se decía que é (10) ... insumergible!
Es sabido que los europeos se (1) ... no sólo por sus lenguas. El verano pasado, en un café parisino (2) ... testigo de una escena. Un caballero inglés, después de (3) ... con mucho gusto su café, hizo un gesto aprobatorio: (4) ... el dedo índice y el pulgar, indicando «okay». La gente se asombró de que (5) ... al camarero. Lo que el caballero inglés no (6) ... es que en Francia ese gesto significa «cero» y «sin valor». En Grecia ese gesto hoy día se (7) ... para insultar a alguien. Es importante que los gestos (8) ... una cuestión peligrosa. Antes de que te (9) ..., piensa cómo (10) ... interpretarte.
Es sabido que los europeos se (1) ... no sólo por sus lenguas. El verano pasado, en un café parisino (2) ... testigo de una escena. Un caballero inglés, después de (3) ... con mucho gusto su café, hizo un gesto aprobatorio: (4) ... el dedo índice y el pulgar, indicando «okay». La gente se asombró de que (5) ... al camarero. Lo que el caballero inglés no (6) ... es que en Francia ese gesto significa «cero» y «sin valor». En Grecia ese gesto hoy día se (7) ... para insultar a alguien. Es importante que los gestos (8) ... una cuestión peligrosa. Antes de que te (9) ..., piensa cómo (10) ... interpretarte.
Es sabido que los europeos se (1) ... no sólo por sus lenguas. El verano pasado, en un café parisino (2) ... testigo de una escena. Un caballero inglés, después de (3) ... con mucho gusto su café, hizo un gesto aprobatorio: (4) ... el dedo índice y el pulgar, indicando «okay». La gente se asombró de que (5) ... al camarero. Lo que el caballero inglés no (6) ... es que en Francia ese gesto significa «cero» y «sin valor». En Grecia ese gesto hoy día se (7) ... para insultar a alguien. Es importante que los gestos (8) ... una cuestión peligrosa. Antes de que te (9) ..., piensa cómo (10) ... interpretarte.
Cuando vino el tío Enrique de México para instalarse en España, mi madre (1) ... a llorar. (2) ... de pena y de alegría, porque la recuperación de su hermano le (3) ... el recuerdo de sus padres, perdidos tanto tiempo atrás. El tío Enrique (4) ... socios norteamericanos — gringos — y ahora (5) ... a España, convertido en un hombre rico y se escandalizaba de nuestra pobreza.
— Pero si (6) ... bien — replicaba mi madre — y no (7) ... nada.
El tío Enrique (8) ... con una mirada de censura el cuarto de estar y yo no podía por menos que pensar en lo que (9) ... si (10) ... nuestros cuartos o la cocina.
Cuando vino el tío Enrique de México para instalarse en España, mi madre (1) ... a llorar. (2) ... de pena y de alegría, porque la recuperación de su hermano le (3) ... el recuerdo de sus padres, perdidos tanto tiempo atrás. El tío Enrique (4) ... socios norteamericanos — gringos — y ahora (5) ... a España, convertido en un hombre rico y se escandalizaba de nuestra pobreza.
— Pero si (6) ... bien — replicaba mi madre — y no (7) ... nada.
El tío Enrique (8) ... con una mirada de censura el cuarto de estar y yo no podía por menos que pensar en lo que (9) ... si (10) ... nuestros cuartos o la cocina.
Cuando vino el tío Enrique de México para instalarse en España, mi madre (1) ... a llorar. (2) ... de pena y de alegría, porque la recuperación de su hermano le (3) ... el recuerdo de sus padres, perdidos tanto tiempo atrás. El tío Enrique (4) ... socios norteamericanos — gringos — y ahora (5) ... a España, convertido en un hombre rico y se escandalizaba de nuestra pobreza.
— Pero si (6) ... bien — replicaba mi madre — y no (7) ... nada.
El tío Enrique (8) ... con una mirada de censura el cuarto de estar y yo no podía por menos que pensar en lo que (9) ... si (10) ... nuestros cuartos o la cocina.
Todo estaba preparado ya para (1) ... a Federico. La hora, por fin, había llegado. Estábamos en los jardines de la Residencia, donde Lorca estaba (2) ... todo el curso desde hacía varios años. Como era el mes de octubre, el poeta (3) ... de llegar de Granada. Me recibió con alegría, entre abrazos y risas. Me dijo, entre otras cosas, que (4) ..., años atrás, mi exposición. Me sorprendió que (5) ... encargarme su retrato. No dejaba de (6) ... su encargo, aunque le advertí que (7) ... mi último cuadro, pues la pintura no me interesaba (8) ... tiempo y sólo me atraía ser poeta. Aquella noche me invitó a cenar en la Residencia, en compañía con otros amigos, entre los que se (9) ... poetas y cineastas. Después de la cena volvimos al jardín. Nunca había oído recitar a Federico. Tenía fama de hacerlo bien. En aquella oscuridad del jardín pensé que (10) ... cierto. Recitaba Lorca su último romance gitano, traído de Granada.
Todo estaba preparado ya para (1) ... a Federico. La hora, por fin, había llegado. Estábamos en los jardines de la Residencia, donde Lorca estaba (2) ... todo el curso desde hacía varios años. Como era el mes de octubre, el poeta (3) ... de llegar de Granada. Me recibió con alegría, entre abrazos y risas. Me dijo, entre otras cosas, que (4) ..., años atrás, mi exposición. Me sorprendió que (5) ... encargarme su retrato. No dejaba de (6) ... su encargo, aunque le advertí que (7) ... mi último cuadro, pues la pintura no me interesaba (8) ... tiempo y sólo me atraía ser poeta. Aquella noche me invitó a cenar en la Residencia, en compañía con otros amigos, entre los que se (9) ... poetas y cineastas. Después de la cena volvimos al jardín. Nunca había oído recitar a Federico. Tenía fama de hacerlo bien. En aquella oscuridad del jardín pensé que (10) ... cierto. Recitaba Lorca su último romance gitano, traído de Granada.
Todo estaba preparado ya para (1) ... a Federico. La hora, por fin, había llegado. Estábamos en los jardines de la Residencia, donde Lorca estaba (2) ... todo el curso desde hacía varios años. Como era el mes de octubre, el poeta (3) ... de llegar de Granada. Me recibió con alegría, entre abrazos y risas. Me dijo, entre otras cosas, que (4) ..., años atrás, mi exposición. Me sorprendió que (5) ... encargarme su retrato. No dejaba de (6) ... su encargo, aunque le advertí que (7) ... mi último cuadro, pues la pintura no me interesaba (8) ... tiempo y sólo me atraía ser poeta. Aquella noche me invitó a cenar en la Residencia, en compañía con otros amigos, entre los que se (9) ... poetas y cineastas. Después de la cena volvimos al jardín. Nunca había oído recitar a Federico. Tenía fama de hacerlo bien. En aquella oscuridad del jardín pensé que (10) ... cierto. Recitaba Lorca su último romance gitano, traído de Granada.
En aquel entonces éramos jóvenes y felices. Pero ustedes no (1) ... la menor idea de cómo habíamos vivido hasta que (2) ... un puesto de médico. Teníamos tres hijos y debíamos atender a todos. No veía la hora de empezar a trabajar para que mi familia (3) ... pan y techo. Finalmente me ofrecieron una vieja vivienda que también me iba a (4) ... de consultorio. Y apenas nos instalamos, nos agarró la tormenta. Primero (5) ... a golpearse la puerta, que no tenía cerradura. Me (6) ... en lo oscuro, arrimé la mesa contra la puerta para sujetarla. Un verdadero temporal sacudía la casita. (7) ... que el agua comenzaba a entrar en la habitación. Mi mujer empezó a rogarme que (8) ... algo para salvar a los hijos. Entonces me quedé sosteniendo la puerta con el cuerpo. Pero no (9) ... nada que hacer. Menos mal que pasó todo eso: lo cuento en pocos minutos y en realidad (10) ... más de seis horas.
En aquel entonces éramos jóvenes y felices. Pero ustedes no (1) ... la menor idea de cómo habíamos vivido hasta que (2) ... un puesto de médico. Teníamos tres hijos y debíamos atender a todos. No veía la hora de empezar a trabajar para que mi familia (3) ... pan y techo. Finalmente me ofrecieron una vieja vivienda que también me iba a (4) ... de consultorio. Y apenas nos instalamos, nos agarró la tormenta. Primero (5) ... a golpearse la puerta, que no tenía cerradura. Me (6) ... en lo oscuro, arrimé la mesa contra la puerta para sujetarla. Un verdadero temporal sacudía la casita. (7) ... que el agua comenzaba a entrar en la habitación. Mi mujer empezó a rogarme que (8) ... algo para salvar a los hijos. Entonces me quedé sosteniendo la puerta con el cuerpo. Pero no (9) ... nada que hacer. Menos mal que pasó todo eso: lo cuento en pocos minutos y en realidad (10) ... más de seis horas.
En aquel entonces éramos jóvenes y felices. Pero ustedes no (1) ... la menor idea de cómo habíamos vivido hasta que (2) ... un puesto de médico. Teníamos tres hijos y debíamos atender a todos. No veía la hora de empezar a trabajar para que mi familia (3) ... pan y techo. Finalmente me ofrecieron una vieja vivienda que también me iba a (4) ... de consultorio. Y apenas nos instalamos, nos agarró la tormenta. Primero (5) ... a golpearse la puerta, que no tenía cerradura. Me (6) ... en lo oscuro, arrimé la mesa contra la puerta para sujetarla. Un verdadero temporal sacudía la casita. (7) ... que el agua comenzaba a entrar en la habitación. Mi mujer empezó a rogarme que (8) ... algo para salvar a los hijos. Entonces me quedé sosteniendo la puerta con el cuerpo. Pero no (9) ... nada que hacer. Menos mal que pasó todo eso: lo cuento en pocos minutos y en realidad (10) ... más de seis horas.
El cine español (1) ... durante las primeras décadas del siglo XX en un medio de expresión de alto valor artístico. En 1928 (2) ... un hecho de gran importancia: Luis Buñuel y Salvador Dalí (3) ... una película surrealista en la que (4) ... la influencia del psicoanálisis, que tanto (5) ... a los vanguardistas de los años veinte. Luis Buñuel (6) ... admirado а (7) ... de entonces como el realizador español más dinámico del cine internacional. Su obra (8) ... de guía y orientación durante décadas. En los años cincuenta la censura no (9) ... la producción de excelentes películas cuando algunos cineastas (10) ... testimoniar sobre la situación social del país.
El cine español (1) ... durante las primeras décadas del siglo XX en un medio de expresión de alto valor artístico. En 1928 (2) ... un hecho de gran importancia: Luis Buñuel y Salvador Dalí (3) ... una película surrealista en la que (4) ... la influencia del psicoanálisis, que tanto (5) ... a los vanguardistas de los años veinte. Luis Buñuel (6) ... admirado а (7) ... de entonces como el realizador español más dinámico del cine internacional. Su obra (8) ... de guía y orientación durante décadas. En los años cincuenta la censura no (9) ... la producción de excelentes películas cuando algunos cineastas (10) ... testimoniar sobre la situación social del país.
El cine español (1) ... durante las primeras décadas del siglo XX en un medio de expresión de alto valor artístico. En 1928 (2) ... un hecho de gran importancia: Luis Buñuel y Salvador Dalí (3) ... una película surrealista en la que (4) ... la influencia del psicoanálisis, que tanto (5) ... a los vanguardistas de los años veinte. Luis Buñuel (6) ... admirado а (7) ... de entonces como el realizador español más dinámico del cine internacional. Su obra (8) ... de guía y orientación durante décadas. En los años cincuenta la censura no (9) ... la producción de excelentes películas cuando algunos cineastas (10) ... testimoniar sobre la situación social del país.
Al cabo de una hora, llamaron a la puerta del despacho. (1) ... ella: una mujer morena, joven y menuda. (2) ... un conjunto de algodón color salmón, ropa de grandes almacenes, pocas joyas y maquillaje discreto; un ama de casa con traje de calle. Me (3) ... la mano con timidez, casi sin fuerzas.
— Buenos días, me llamo Marga Ramos у (4) ... su ayuda.
— Yo soy Maite Rovira, y necesito su dinero, — pensé.
Ella (5) ... a su alrededor: la horrible decoración, los papeles desordenados, los ceniceros llenos. Se (6) ... de todo eso con el bolso pegado a su cuerpo en guardia. La (7) ... sentarse en la única silla sana del despacho, frente a la ventana. El calor (8) ... insoportable.
— Mañana van a reparar el aire acondicionado — dije, cuando (9) ... que ella se (10) ... con un kleenex el sudor que le caía por la frente.
Al cabo de una hora, llamaron a la puerta del despacho. (1) ... ella: una mujer morena, joven y menuda. (2) ... un conjunto de algodón color salmón, ropa de grandes almacenes, pocas joyas y maquillaje discreto; un ama de casa con traje de calle. Me (3) ... la mano con timidez, casi sin fuerzas.
— Buenos días, me llamo Marga Ramos у (4) ... su ayuda.
— Yo soy Maite Rovira, y necesito su dinero, — pensé.
Ella (5) ... a su alrededor: la horrible decoración, los papeles desordenados, los ceniceros llenos. Se (6) ... de todo eso con el bolso pegado a su cuerpo en guardia. La (7) ... sentarse en la única silla sana del despacho, frente a la ventana. El calor (8) ... insoportable.
— Mañana van a reparar el aire acondicionado — dije, cuando (9) ... que ella se (10) ... con un kleenex el sudor que le caía por la frente.
Al cabo de una hora, llamaron a la puerta del despacho. (1) ... ella: una mujer morena, joven y menuda. (2) ... un conjunto de algodón color salmón, ropa de grandes almacenes, pocas joyas y maquillaje discreto; un ama de casa con traje de calle. Me (3) ... la mano con timidez, casi sin fuerzas.
— Buenos días, me llamo Marga Ramos у (4) ... su ayuda.
— Yo soy Maite Rovira, y necesito su dinero, — pensé.
Ella (5) ... a su alrededor: la horrible decoración, los papeles desordenados, los ceniceros llenos. Se (6) ... de todo eso con el bolso pegado a su cuerpo en guardia. La (7) ... sentarse en la única silla sana del despacho, frente a la ventana. El calor (8) ... insoportable.
— Mañana van a reparar el aire acondicionado — dije, cuando (9) ... que ella se (10) ... con un kleenex el sudor que le caía por la frente.
Lucas no hacía caso de aquella charla. (1) ... la cabeza de la mujer entre sus manos, la besó en los ojos y luego la oprimió contra sus propios hombros, en un abrazo tierno, durante unos segundos en los que la madre (2) ... oír latir el corazón del muchacho.
— Mamá, ¿por qué te andas (3) ... de estas cosas? ¿No tienes criada?
La criada — lujo que la familia había introducido el invierno anterior — (4) ... el orgullo de la casa.
— Sí, tengo criada, pero (5) ... esta tarde a verse con el novio. Buenas (6) ... las cosas si no me ocupara yo. Pero a ti, ¿qué te pasa hoy?
— ¿A mí? Nada; no me (7) ... nada. Pero no me gusta que (8) ... . Ya sabes que no te conviene cansarte. Hoy mismo me (9) ... el médico que te (10) ... cuidar mucho.
Lucas no hacía caso de aquella charla. (1) ... la cabeza de la mujer entre sus manos, la besó en los ojos y luego la oprimió contra sus propios hombros, en un abrazo tierno, durante unos segundos en los que la madre (2) ... oír latir el corazón del muchacho.
— Mamá, ¿por qué te andas (3) ... de estas cosas? ¿No tienes criada?
La criada — lujo que la familia había introducido el invierno anterior — (4) ... el orgullo de la casa.
— Sí, tengo criada, pero (5) ... esta tarde a verse con el novio. Buenas (6) ... las cosas si no me ocupara yo. Pero a ti, ¿qué te pasa hoy?
— ¿A mí? Nada; no me (7) ... nada. Pero no me gusta que (8) ... . Ya sabes que no te conviene cansarte. Hoy mismo me (9) ... el médico que te (10) ... cuidar mucho.
Lucas no hacía caso de aquella charla. (1) ... la cabeza de la mujer entre sus manos, la besó en los ojos y luego la oprimió contra sus propios hombros, en un abrazo tierno, durante unos segundos en los que la madre (2) ... oír latir el corazón del muchacho.
— Mamá, ¿por qué te andas (3) ... de estas cosas? ¿No tienes criada?
La criada — lujo que la familia había introducido el invierno anterior — (4) ... el orgullo de la casa.
— Sí, tengo criada, pero (5) ... esta tarde a verse con el novio. Buenas (6) ... las cosas si no me ocupara yo. Pero a ti, ¿qué te pasa hoy?
— ¿A mí? Nada; no me (7) ... nada. Pero no me gusta que (8) ... . Ya sabes que no te conviene cansarte. Hoy mismo me (9) ... el médico que te (10) ... cuidar mucho.
Cuenta la leyenda que (1) ... muchísimos años, el heredero del trono del Imperio Inca (2) ... entre la vida y la muerte, (3) ... víctima de una extraña y inisteriosa enfermedad. Las curas, rezos y recursos de los hechiceros no (4) ... nada. El pueblo amaba mucho al Príncipe de los Incas, invocaba a sus Dioses y realizaba sacrificios en su honor (5) ... convocados los más grandes sabios del reino, quienes (6) ... que sólo podría (7) ... el maravilloso poder del agua de un río, ubicado en una lejana región. (8) ... en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que (9) ... agotadas sus fuerzas. Y un día se (10) ... ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un tempestuoso río.
Cuenta la leyenda que (1) ... muchísimos años, el heredero del trono del Imperio Inca (2) ... entre la vida y la muerte, (3) ... víctima de una extraña y inisteriosa enfermedad. Las curas, rezos y recursos de los hechiceros no (4) ... nada. El pueblo amaba mucho al Príncipe de los Incas, invocaba a sus Dioses y realizaba sacrificios en su honor (5) ... convocados los más grandes sabios del reino, quienes (6) ... que sólo podría (7) ... el maravilloso poder del agua de un río, ubicado en una lejana región. (8) ... en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que (9) ... agotadas sus fuerzas. Y un día se (10) ... ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un tempestuoso río.
Cuenta la leyenda que (1) ... muchísimos años, el heredero del trono del Imperio Inca (2) ... entre la vida y la muerte, (3) ... víctima de una extraña y inisteriosa enfermedad. Las curas, rezos y recursos de los hechiceros no (4) ... nada. El pueblo amaba mucho al Príncipe de los Incas, invocaba a sus Dioses y realizaba sacrificios en su honor (5) ... convocados los más grandes sabios del reino, quienes (6) ... que sólo podría (7) ... el maravilloso poder del agua de un río, ubicado en una lejana región. (8) ... en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que (9) ... agotadas sus fuerzas. Y un día se (10) ... ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un tempestuoso río.
La Cordillera de los Andes, se (1) ... en una hermosa laguna que hoy se conoce como Laguna del Inca. Algunas personas (2) ... que sus tranquilas aguas se deben a una romántica historia de amor. Antes de que los españoles llegaran a estas tierras, los incas (3) ... sus dominios hasta las riberas del río Maulé, y como se (4) ... hijos del Sol, las cumbres andinas (5) ... el escenario ideal para (6) ... Sus rituales religiosos. Según la leyenda, el inca Lili Yupanqui estaba enamorado de la princesa Kora-llé, la mujer más hermosa del imperio. Decidieron casarse y (7) ... como lugar de la boda una cumbre ubicada a orillas de una clara laguna. Cuando la ceremonia nupcial (8) ... Kora-llé (9) ... cumplir con el último rito, que (10) ... en descender por la ladera del cerro.
La Cordillera de los Andes, se (1) ... en una hermosa laguna que hoy se conoce como Laguna del Inca. Algunas personas (2) ... que sus tranquilas aguas se deben a una romántica historia de amor. Antes de que los españoles llegaran a estas tierras, los incas (3) ... sus dominios hasta las riberas del río Maulé, y como se (4) ... hijos del Sol, las cumbres andinas (5) ... el escenario ideal para (6) ... Sus rituales religiosos. Según la leyenda, el inca Lili Yupanqui estaba enamorado de la princesa Kora-llé, la mujer más hermosa del imperio. Decidieron casarse y (7) ... como lugar de la boda una cumbre ubicada a orillas de una clara laguna. Cuando la ceremonia nupcial (8) ... Kora-llé (9) ... cumplir con el último rito, que (10) ... en descender por la ladera del cerro.
La Cordillera de los Andes, se (1) ... en una hermosa laguna que hoy se conoce como Laguna del Inca. Algunas personas (2) ... que sus tranquilas aguas se deben a una romántica historia de amor. Antes de que los españoles llegaran a estas tierras, los incas (3) ... sus dominios hasta las riberas del río Maulé, y como se (4) ... hijos del Sol, las cumbres andinas (5) ... el escenario ideal para (6) ... Sus rituales religiosos. Según la leyenda, el inca Lili Yupanqui estaba enamorado de la princesa Kora-llé, la mujer más hermosa del imperio. Decidieron casarse y (7) ... como lugar de la boda una cumbre ubicada a orillas de una clara laguna. Cuando la ceremonia nupcial (8) ... Kora-llé (9) ... cumplir con el último rito, que (10) ... en descender por la ladera del cerro.
En 1982 la academia de Bellas Artes le (1) ... la Medalla al Mérito Artístico. Y otros muchos trofeos, desde la medalla de las Artes de Francia hasta el premio de la televisión italiana, que Fernando Rey (2) ... entre otros.
Cincuenta años de profesión y doscientas películas (3) ... para esto y para mucho más. Porque tal vez lo más importante (4) ... el aplauso de su público. Cuando en 1988 le concedieron el Premio Goya por su película “Diario de Invierno”, sólo (5) ... decir: “Lo mejor ha sido el aplauso del público. Con esto me (6) ... ”. “Una de las claves de miéxito — (7) ... con seguridad — es haber aprendido idiomas. Gracias a ellos (8) ... las llamadas de los directores extranjeros. Eso me (9) ..., más de una vez, de (10) ... en el olvido o simplemente de haberme estancado”.
En 1982 la academia de Bellas Artes le (1) ... la Medalla al Mérito Artístico. Y otros muchos trofeos, desde la medalla de las Artes de Francia hasta el premio de la televisión italiana, que Fernando Rey (2) ... entre otros.
Cincuenta años de profesión y doscientas películas (3) ... para esto y para mucho más. Porque tal vez lo más importante (4) ... el aplauso de su público. Cuando en 1988 le concedieron el Premio Goya por su película “Diario de Invierno”, sólo (5) ... decir: “Lo mejor ha sido el aplauso del público. Con esto me (6) ... ”. “Una de las claves de miéxito — (7) ... con seguridad — es haber aprendido idiomas. Gracias a ellos (8) ... las llamadas de los directores extranjeros. Eso me (9) ..., más de una vez, de (10) ... en el olvido o simplemente de haberme estancado”.
En 1982 la academia de Bellas Artes le (1) ... la Medalla al Mérito Artístico. Y otros muchos trofeos, desde la medalla de las Artes de Francia hasta el premio de la televisión italiana, que Fernando Rey (2) ... entre otros.
Cincuenta años de profesión y doscientas películas (3) ... para esto y para mucho más. Porque tal vez lo más importante (4) ... el aplauso de su público. Cuando en 1988 le concedieron el Premio Goya por su película “Diario de Invierno”, sólo (5) ... decir: “Lo mejor ha sido el aplauso del público. Con esto me (6) ... ”. “Una de las claves de miéxito — (7) ... con seguridad — es haber aprendido idiomas. Gracias a ellos (8) ... las llamadas de los directores extranjeros. Eso me (9) ..., más de una vez, de (10) ... en el olvido o simplemente de haberme estancado”.
Fernando Rey nació gallego, pero se ha convertido en una persona universal. Se han dado muchas definiciones sobre él, se (1) ... de su calidad artística, de su voz, de sus gestos. Una conocida actriz le (2) ... como “el actor que mejor ha sabido (3) ... el papel de su vida: el de caballero, porque (4) ... un galán por los cuatro costados”. Su última interpretación, en la que (5) ... de don Quijote para una serie de televisión, que (6) ... junto a su amigo Alfredo Landa, ha sido considerada por muchos críticos como la mejor de todas sus actuaciones. Como él mismo (7) ... al finalizar el rodaje: “Ha sido el papel de mi vida. Después de esto, ¿qué (8) ... hacer? Seguiré (9) ..., pero en papeles pequeños, descansando mucho. No se puede (10) ... lo que hice en esta obra”.
Fernando Rey nació gallego, pero se ha convertido en una persona universal. Se han dado muchas definiciones sobre él, se (1) ... de su calidad artística, de su voz, de sus gestos. Una conocida actriz le (2) ... como “el actor que mejor ha sabido (3) ... el papel de su vida: el de caballero, porque (4) ... un galán por los cuatro costados”. Su última interpretación, en la que (5) ... de don Quijote para una serie de televisión, que (6) ... junto a su amigo Alfredo Landa, ha sido considerada por muchos críticos como la mejor de todas sus actuaciones. Como él mismo (7) ... al finalizar el rodaje: “Ha sido el papel de mi vida. Después de esto, ¿qué (8) ... hacer? Seguiré (9) ..., pero en papeles pequeños, descansando mucho. No se puede (10) ... lo que hice en esta obra”.
Fernando Rey nació gallego, pero se ha convertido en una persona universal. Se han dado muchas definiciones sobre él, se (1) ... de su calidad artística, de su voz, de sus gestos. Una conocida actriz le (2) ... como “el actor que mejor ha sabido (3) ... el papel de su vida: el de caballero, porque (4) ... un galán por los cuatro costados”. Su última interpretación, en la que (5) ... de don Quijote para una serie de televisión, que (6) ... junto a su amigo Alfredo Landa, ha sido considerada por muchos críticos como la mejor de todas sus actuaciones. Como él mismo (7) ... al finalizar el rodaje: “Ha sido el papel de mi vida. Después de esto, ¿qué (8) ... hacer? Seguiré (9) ..., pero en papeles pequeños, descansando mucho. No se puede (10) ... lo que hice en esta obra”.
En casa de mi amigo Carlos han vivido esta semana una tragicomedia Inuy curiosa. La cosa (1) ... cuando, a media tarde, mientras mi amigo (2) ... al día los muchos papeles atrasados, (3) ... su hijo Carlitos y le preguntó: — Papá, ¿de qué color (4) ... los ojos de mamá? Carlos tardó en (5) ... unos cuantos segundos. Y al final (6) ...: — ¿Qué has dicho? — Que de qué color son los ojos de mamá. Es que nos han pedido en el cole una redacción Sobre cómo (7) ... nuestra madre, y el color del pelo lo (8) ..., pero el de los ojos. El niño (9) ... a su padre con la exigencia de un inspector de impuestos. Y Carlos comprendió que no (10) ... responder a una pregunta tan elemental. Se dio cuenta de que ahora, tras veintidós años de casado, los había olvidado.
En casa de mi amigo Carlos han vivido esta semana una tragicomedia Inuy curiosa. La cosa (1) ... cuando, a media tarde, mientras mi amigo (2) ... al día los muchos papeles atrasados, (3) ... su hijo Carlitos y le preguntó: — Papá, ¿de qué color (4) ... los ojos de mamá? Carlos tardó en (5) ... unos cuantos segundos. Y al final (6) ...: — ¿Qué has dicho? — Que de qué color son los ojos de mamá. Es que nos han pedido en el cole una redacción Sobre cómo (7) ... nuestra madre, y el color del pelo lo (8) ..., pero el de los ojos. El niño (9) ... a su padre con la exigencia de un inspector de impuestos. Y Carlos comprendió que no (10) ... responder a una pregunta tan elemental. Se dio cuenta de que ahora, tras veintidós años de casado, los había olvidado.
En casa de mi amigo Carlos han vivido esta semana una tragicomedia Inuy curiosa. La cosa (1) ... cuando, a media tarde, mientras mi amigo (2) ... al día los muchos papeles atrasados, (3) ... su hijo Carlitos y le preguntó: — Papá, ¿de qué color (4) ... los ojos de mamá? Carlos tardó en (5) ... unos cuantos segundos. Y al final (6) ...: — ¿Qué has dicho? — Que de qué color son los ojos de mamá. Es que nos han pedido en el cole una redacción Sobre cómo (7) ... nuestra madre, y el color del pelo lo (8) ..., pero el de los ojos. El niño (9) ... a su padre con la exigencia de un inspector de impuestos. Y Carlos comprendió que no (10) ... responder a una pregunta tan elemental. Se dio cuenta de que ahora, tras veintidós años de casado, los había olvidado.
En el fondo de los océanos había un precioso palacio en el cual (1) ... el Rey del Marjunto a sus cinco hijas. La más joven, la Sirenita, además de (2) ... la más hermosa, (3) ... una voz maravillosa. Sirenita soñaba con (4) ... a la superficie para ver el cielo y conocer el mundo de los hombres, como lo (5) ... Sus hermanas. Pero su padre le decía que sólo cuando cumpliera los 15 años tendría su permiso para hacerlo.
Pasados los años, finalmente (6) ... el cumpleaños y el regalo tan deseados. Sirenita por fin pudo salir a respirar el aire y ver el cielo, después de oír los consejos de su padre: “Hija, (7) ... que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo (8) ... admirarlo. Somos hijos del mar. (9) ... prudente y no (10) ... a los hombres”. Y al emergerse del agua Sirenita se quedó de boca abierta. Todo era nuevo para ella.
En el fondo de los océanos había un precioso palacio en el cual (1) ... el Rey del Marjunto a sus cinco hijas. La más joven, la Sirenita, además de (2) ... la más hermosa, (3) ... una voz maravillosa. Sirenita soñaba con (4) ... a la superficie para ver el cielo y conocer el mundo de los hombres, como lo (5) ... Sus hermanas. Pero su padre le decía que sólo cuando cumpliera los 15 años tendría su permiso para hacerlo.
Pasados los años, finalmente (6) ... el cumpleaños y el regalo tan deseados. Sirenita por fin pudo salir a respirar el aire y ver el cielo, después de oír los consejos de su padre: “Hija, (7) ... que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo (8) ... admirarlo. Somos hijos del mar. (9) ... prudente y no (10) ... a los hombres”. Y al emergerse del agua Sirenita se quedó de boca abierta. Todo era nuevo para ella.
En el fondo de los océanos había un precioso palacio en el cual (1) ... el Rey del Marjunto a sus cinco hijas. La más joven, la Sirenita, además de (2) ... la más hermosa, (3) ... una voz maravillosa. Sirenita soñaba con (4) ... a la superficie para ver el cielo y conocer el mundo de los hombres, como lo (5) ... Sus hermanas. Pero su padre le decía que sólo cuando cumpliera los 15 años tendría su permiso para hacerlo.
Pasados los años, finalmente (6) ... el cumpleaños y el regalo tan deseados. Sirenita por fin pudo salir a respirar el aire y ver el cielo, después de oír los consejos de su padre: “Hija, (7) ... que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo (8) ... admirarlo. Somos hijos del mar. (9) ... prudente y no (10) ... a los hombres”. Y al emergerse del agua Sirenita se quedó de boca abierta. Todo era nuevo para ella.
— No creo que (1) ... lugares más bonitos en el mundo.
— Esperamos que Ustedes (2) ... mucho, pero es necesario que (3) ... la naturaleza.
— Se puede (4) ... fotos, ¿verdad?
— Sí, pero te pido que no (5) ... las flores y las plantas.
— ¿Hay problemas de contaminación en esta región?
— La contaminación (6) ... un problema en todo el mundo. Pero aquí tenemos un programa de reciclaje. Si (7) ... por el sendero botellas, papeles o latas, recógelos.
— Vamosa cruzar un río. ¿(8) ... contaminado?
— En las montañas el río no parece (9) ... afectado por la contaminación.
— Creo que todos (10) ... hacer algo para proteger el medioambiente.
— No creo que (1) ... lugares más bonitos en el mundo.
— Esperamos que Ustedes (2) ... mucho, pero es necesario que (3) ... la naturaleza.
— Se puede (4) ... fotos, ¿verdad?
— Sí, pero te pido que no (5) ... las flores y las plantas.
— ¿Hay problemas de contaminación en esta región?
— La contaminación (6) ... un problema en todo el mundo. Pero aquí tenemos un programa de reciclaje. Si (7) ... por el sendero botellas, papeles o latas, recógelos.
— Vamosa cruzar un río. ¿(8) ... contaminado?
— En las montañas el río no parece (9) ... afectado por la contaminación.
— Creo que todos (10) ... hacer algo para proteger el medioambiente.
— No creo que (1) ... lugares más bonitos en el mundo.
— Esperamos que Ustedes (2) ... mucho, pero es necesario que (3) ... la naturaleza.
— Se puede (4) ... fotos, ¿verdad?
— Sí, pero te pido que no (5) ... las flores y las plantas.
— ¿Hay problemas de contaminación en esta región?
— La contaminación (6) ... un problema en todo el mundo. Pero aquí tenemos un programa de reciclaje. Si (7) ... por el sendero botellas, papeles o latas, recógelos.
— Vamosa cruzar un río. ¿(8) ... contaminado?
— En las montañas el río no parece (9) ... afectado por la contaminación.
— Creo que todos (10) ... hacer algo para proteger el medioambiente.
Sucedió eso en Atenas. De vez en cuando (1) ... los músicos y vendedores de flores que no (2) ... mal negocio con los felices turistas. Algo peor les iba, bajo las mesas, a algunos gatos callejeros. “Si les (3) ... comida, cariño, (4) ... muchos más”. Y en efecto, los gatos, si no (5) ... conmover a alguien en un tiempo razonable, (6) ... en silencio a la mesa siguiente.
De repente (7) ... algo extraordinario. El recién llegado, justo a mis pies, (8) ... más que un gato. Eran dos: una gatita tricolor y un perrillo negro. Un trozo de pescado (9) ... bajo la mesa. El ni siquiera (10) ... .
Sucedió eso en Atenas. De vez en cuando (1) ... los músicos y vendedores de flores que no (2) ... mal negocio con los felices turistas. Algo peor les iba, bajo las mesas, a algunos gatos callejeros. “Si les (3) ... comida, cariño, (4) ... muchos más”. Y en efecto, los gatos, si no (5) ... conmover a alguien en un tiempo razonable, (6) ... en silencio a la mesa siguiente.
De repente (7) ... algo extraordinario. El recién llegado, justo a mis pies, (8) ... más que un gato. Eran dos: una gatita tricolor y un perrillo negro. Un trozo de pescado (9) ... bajo la mesa. El ni siquiera (10) ... .
Sucedió eso en Atenas. De vez en cuando (1) ... los músicos y vendedores de flores que no (2) ... mal negocio con los felices turistas. Algo peor les iba, bajo las mesas, a algunos gatos callejeros. “Si les (3) ... comida, cariño, (4) ... muchos más”. Y en efecto, los gatos, si no (5) ... conmover a alguien en un tiempo razonable, (6) ... en silencio a la mesa siguiente.
De repente (7) ... algo extraordinario. El recién llegado, justo a mis pies, (8) ... más que un gato. Eran dos: una gatita tricolor y un perrillo negro. Un trozo de pescado (9) ... bajo la mesa. El ni siquiera (10) ... .
— Amigo, entre Usted, — pronunció el sacerdote al (1) ... de la llegada de su invitado. Su rostro (2) ... rígido y compungido. — (3) ... aquí, por favor.
El visitante, otro sacerdote de la periferia de Tebas, (4) ... rápidamente en el asiento que le (5) ... y con un semblante grave (6) ... su preocupación.
— Dígame, cuál es su preocupación, querido amigo — expresó el sacerdote (7) ... una pierna sobre la otra.
— Mi preocupación (8) ... también la preocupación de miles de sacerdotes de la capital de nuestra nación. No Sé si se ha enterado de lo que (9) ... Ocurriendo, es posible que las noticias no (10) ... con la misma presteza a los templos de la periferia, pero nuestro faraón se ha vuelto loco, completamente loco.
— Amigo, entre Usted, — pronunció el sacerdote al (1) ... de la llegada de su invitado. Su rostro (2) ... rígido y compungido. — (3) ... aquí, por favor.
El visitante, otro sacerdote de la periferia de Tebas, (4) ... rápidamente en el asiento que le (5) ... y con un semblante grave (6) ... su preocupación.
— Dígame, cuál es su preocupación, querido amigo — expresó el sacerdote (7) ... una pierna sobre la otra.
— Mi preocupación (8) ... también la preocupación de miles de sacerdotes de la capital de nuestra nación. No Sé si se ha enterado de lo que (9) ... Ocurriendo, es posible que las noticias no (10) ... con la misma presteza a los templos de la periferia, pero nuestro faraón se ha vuelto loco, completamente loco.
— Amigo, entre Usted, — pronunció el sacerdote al (1) ... de la llegada de su invitado. Su rostro (2) ... rígido y compungido. — (3) ... aquí, por favor.
El visitante, otro sacerdote de la periferia de Tebas, (4) ... rápidamente en el asiento que le (5) ... y con un semblante grave (6) ... su preocupación.
— Dígame, cuál es su preocupación, querido amigo — expresó el sacerdote (7) ... una pierna sobre la otra.
— Mi preocupación (8) ... también la preocupación de miles de sacerdotes de la capital de nuestra nación. No Sé si se ha enterado de lo que (9) ... Ocurriendo, es posible que las noticias no (10) ... con la misma presteza a los templos de la periferia, pero nuestro faraón se ha vuelto loco, completamente loco.
Un mendigo, que (1) ... limosna por los caminos, se (2) ... con una mujer, (3) ... con el mendigo la mujer se enteró de que él (4) ... de Riera a donde se (5) ... y donde le (6) ... su mujer. Al (7) ... el nombre de aquel pueblo, la generosa señora no (8) ... contener sus lágrimas y (9) ... al mendigo que le (10) ... un favor.
Un mendigo, que (1) ... limosna por los caminos, se (2) ... con una mujer, (3) ... con el mendigo la mujer se enteró de que él (4) ... de Riera a donde se (5) ... y donde le (6) ... su mujer. Al (7) ... el nombre de aquel pueblo, la generosa señora no (8) ... contener sus lágrimas y (9) ... al mendigo que le (10) ... un favor.
Un mendigo, que (1) ... limosna por los caminos, se (2) ... con una mujer, (3) ... con el mendigo la mujer se enteró de que él (4) ... de Riera a donde se (5) ... y donde le (6) ... su mujer. Al (7) ... el nombre de aquel pueblo, la generosa señora no (8) ... contener sus lágrimas y (9) ... al mendigo que le (10) ... un favor.
Al instante (1) ... su aparición otra doncella. Pero al (2) ... el bollo, (3) ... a llorar desconsoladamente y (4) ... que con aquel panecillo incompleto sólo (5) ... salir un caballo de tres patas, en el cual le (6) ... imposible (7) ... . Con el último bollo que le (8) ..., volvió a repetir la misma frase (9) ... que (10) ... sus hermanas.
Al instante (1) ... su aparición otra doncella. Pero al (2) ... el bollo, (3) ... a llorar desconsoladamente y (4) ... que con aquel panecillo incompleto sólo (5) ... salir un caballo de tres patas, en el cual le (6) ... imposible (7) ... . Con el último bollo que le (8) ..., volvió a repetir la misma frase (9) ... que (10) ... sus hermanas.
Al instante (1) ... su aparición otra doncella. Pero al (2) ... el bollo, (3) ... a llorar desconsoladamente y (4) ... que con aquel panecillo incompleto sólo (5) ... salir un caballo de tres patas, en el cual le (6) ... imposible (7) ... . Con el último bollo que le (8) ..., volvió a repetir la misma frase (9) ... que (10) ... sus hermanas.
La mujer (1) ... a un mendigo que (2) ... un servicio y (3) ... del bolsillo tres bollos de tres picos y le (4) ... al mendigo que el día de San Juan (5) ... ir con ellos hasta donde se (6) ... la cueva de las Dueñas para (7) ... allí ciertas palabras mágicas, (8) ... cuidado de que a los bollos no les (9) ... ningún pico. Así (10) ... liberar a las doncellas encantadas.
La mujer (1) ... a un mendigo que (2) ... un servicio y (3) ... del bolsillo tres bollos de tres picos y le (4) ... al mendigo que el día de San Juan (5) ... ir con ellos hasta donde se (6) ... la cueva de las Dueñas para (7) ... allí ciertas palabras mágicas, (8) ... cuidado de que a los bollos no les (9) ... ningún pico. Así (10) ... liberar a las doncellas encantadas.
La mujer (1) ... a un mendigo que (2) ... un servicio y (3) ... del bolsillo tres bollos de tres picos y le (4) ... al mendigo que el día de San Juan (5) ... ir con ellos hasta donde se (6) ... la cueva de las Dueñas para (7) ... allí ciertas palabras mágicas, (8) ... cuidado de que a los bollos no les (9) ... ningún pico. Así (10) ... liberar a las doncellas encantadas.
La doncella le (1) ... al viajero un cinturón, (2) ... que (3) ... el pago prometido y le (4) ... que se lo (5) ... a su mujer. Las tres doncellas, llorosas, (6) ... a la cueva. También se (7) ... el hombre, pesaroso de no (8) ... liberar a las jóvenes. Cuando (9) ... de regreso por la carretera, se detuvo a (10) ... debajo de un roble.
La doncella le (1) ... al viajero un cinturón, (2) ... que (3) ... el pago prometido y le (4) ... que se lo (5) ... a su mujer. Las tres doncellas, llorosas, (6) ... a la cueva. También se (7) ... el hombre, pesaroso de no (8) ... liberar a las jóvenes. Cuando (9) ... de regreso por la carretera, se detuvo a (10) ... debajo de un roble.
La doncella le (1) ... al viajero un cinturón, (2) ... que (3) ... el pago prometido y le (4) ... que se lo (5) ... a su mujer. Las tres doncellas, llorosas, (6) ... a la cueva. También se (7) ... el hombre, pesaroso de no (8) ... liberar a las jóvenes. Cuando (9) ... de regreso por la carretera, se detuvo a (10) ... debajo de un roble.
Tres días después, el jueves, yo seguía (1) ... en el extraño caso de doña Lupe y en la noche del domingo. Por la tarde, al (2) ... a casa, (3) ... ir a visitar a la portera doña Elvira otra vez. Doña Elvira me (4) ... que doña Lupe ya (5) ... un poco mejor.
— Yo la (6) ... a visitar ayer — me dijo. — Los médicos dicen que dentro de unos días (7) ... volver a casa.
— ¿(8) ... algo ella el domingo?
— Dice que oyó ruidos y se levantó. (9) ... hacia el salón. Luego, sólo recuerda el golpe en la cabeza.
Tres días después, el jueves, yo seguía (1) ... en el extraño caso de doña Lupe y en la noche del domingo. Por la tarde, al (2) ... a casa, (3) ... ir a visitar a la portera doña Elvira otra vez. Doña Elvira me (4) ... que doña Lupe ya (5) ... un poco mejor.
— Yo la (6) ... a visitar ayer — me dijo. — Los médicos dicen que dentro de unos días (7) ... volver a casa.
— ¿(8) ... algo ella el domingo?
— Dice que oyó ruidos y se levantó. (9) ... hacia el salón. Luego, sólo recuerda el golpe en la cabeza.
Tres días después, el jueves, yo seguía (1) ... en el extraño caso de doña Lupe y en la noche del domingo. Por la tarde, al (2) ... a casa, (3) ... ir a visitar a la portera doña Elvira otra vez. Doña Elvira me (4) ... que doña Lupe ya (5) ... un poco mejor.
— Yo la (6) ... a visitar ayer — me dijo. — Los médicos dicen que dentro de unos días (7) ... volver a casa.
— ¿(8) ... algo ella el domingo?
— Dice que oyó ruidos y se levantó. (9) ... hacia el salón. Luego, sólo recuerda el golpe en la cabeza.
En la oscuridad de la noche el hombre cruzó la muralla y (1) ... en el jardín de la bruja. Pero (2) ... cara a cara con la bruja. «¿(3) ... tú el ladrón de mis manzanas»? — (4) ... la bruja furiosa. Temblando de miedo, el hombre (5) ... a la bruja que tuvo que hacerlo para salvar la vida a su esposa. Entonces la bruja dijo: «Si (6) ... verdad lo que me has dicho, (7) ... que (8) ... tantas manzanas cuantas (9) ..., pero a cambio me tienes que dar el hijo que tu esposa (10) ... a tener. Yo seré su madre».
En la oscuridad de la noche el hombre cruzó la muralla y (1) ... en el jardín de la bruja. Pero (2) ... cara a cara con la bruja. «¿(3) ... tú el ladrón de mis manzanas»? — (4) ... la bruja furiosa. Temblando de miedo, el hombre (5) ... a la bruja que tuvo que hacerlo para salvar la vida a su esposa. Entonces la bruja dijo: «Si (6) ... verdad lo que me has dicho, (7) ... que (8) ... tantas manzanas cuantas (9) ..., pero a cambio me tienes que dar el hijo que tu esposa (10) ... a tener. Yo seré su madre».
En la oscuridad de la noche el hombre cruzó la muralla y (1) ... en el jardín de la bruja. Pero (2) ... cara a cara con la bruja. «¿(3) ... tú el ladrón de mis manzanas»? — (4) ... la bruja furiosa. Temblando de miedo, el hombre (5) ... a la bruja que tuvo que hacerlo para salvar la vida a su esposa. Entonces la bruja dijo: «Si (6) ... verdad lo que me has dicho, (7) ... que (8) ... tantas manzanas cuantas (9) ..., pero a cambio me tienes que dar el hijo que tu esposa (10) ... a tener. Yo seré su madre».
Hubo una vez un Emir rico y caprichoso. Los mejores cocineros de la región (1) ... para él, (2) ... cada día su imaginación para satisfacer sus exigencias.
Harto ya de tiernos faisanes y pescados raros, un día (3) ... a su cocinero jefe:
— Ahmed, (4) ... a pedirte que me (5) ... algún manjar que no haya probado nunca. Si (6) ... seguir a mi servicio, (7) ... que ingeniarte cómo hacerlo.
Al día siguiente, el propio Ahmed (8) ... al Emir en una bandeja de oro el nuevo manjar. (9) ... muslos de ave adornados con una artística guarnición.
— Esto es lo más exquisito que (10) ..., — gritó el Emir.
Hubo una vez un Emir rico y caprichoso. Los mejores cocineros de la región (1) ... para él, (2) ... cada día su imaginación para satisfacer sus exigencias.
Harto ya de tiernos faisanes y pescados raros, un día (3) ... a su cocinero jefe:
— Ahmed, (4) ... a pedirte que me (5) ... algún manjar que no haya probado nunca. Si (6) ... seguir a mi servicio, (7) ... que ingeniarte cómo hacerlo.
Al día siguiente, el propio Ahmed (8) ... al Emir en una bandeja de oro el nuevo manjar. (9) ... muslos de ave adornados con una artística guarnición.
— Esto es lo más exquisito que (10) ..., — gritó el Emir.
Hubo una vez un Emir rico y caprichoso. Los mejores cocineros de la región (1) ... para él, (2) ... cada día su imaginación para satisfacer sus exigencias.
Harto ya de tiernos faisanes y pescados raros, un día (3) ... a su cocinero jefe:
— Ahmed, (4) ... a pedirte que me (5) ... algún manjar que no haya probado nunca. Si (6) ... seguir a mi servicio, (7) ... que ingeniarte cómo hacerlo.
Al día siguiente, el propio Ahmed (8) ... al Emir en una bandeja de oro el nuevo manjar. (9) ... muslos de ave adornados con una artística guarnición.
— Esto es lo más exquisito que (10) ..., — gritó el Emir.
Se nos atascó el coche. No (1) ... sacarlo y pedimos ayuda al primer campesino que (2) ... . El sacó dos tablones y con ellos se dirigió hacia nuestro auto, sin (3) ... que le ayudásemos. Con su ayuda logramos sacar el coche. Intenté (4) ... uno de los tablones a la vivienda del campesino pero éste no me lo permitió. (5) ... un billete de diez euros y se lo quise dar. El campesino, que (6) ... tan pobre, rechazó el dinero. No sé (7) ... bien la dignidad que encontramos en aquel campesino que seguramente no (8) ... leer ni escribir. (9) ... mucha admiración por los campesinos de Guadalajara. Tenían una pequeña parcela de tierra que no les daba lo suficiente para dar de (10) ... a la familia.
Al recibir el título de doctor, llegué al Chaco. (1) ... un sólo hotel y el pnmer día gané mis primeros veinte pesos. Pasó lo siguiente. Al dicho hotel llegó un colono rico y le preguntó al dueño si (2) ... el “doctor”, que solía (3) ... una vez por semana y paraba allí. El hotelero, orgulloso de tener médico permanente, le dijo que no hacía falta que (4) ..., porque ahora el hotel (5) ... con médico propio. Y el hombre me vio a mí. Resulta que andaba desde hacia tres días con una astilla en el ojo, sin (6) ... dormir del dolor.
Le saqué la astilla, le desinfecté el ojo y le recomendé que (7) ... en el mismo hotel unas horas, y dijo que nos (8) ... después. A media tarde llegó el hombre a mi consultorio y me preguntó cuánto (9) ... . Cobré coraje y le pedí diez pesos. El hombre me entregó un billete de 10 pesos diciendo que era lo que me debía. Después, alargàndome otros 10 pesos, agregó que eran para que yo (10) ... a un pobre en su nombre.
Al recibir el título de doctor, llegué al Chaco. (1) ... un sólo hotel y el pnmer día gané mis primeros veinte pesos. Pasó lo siguiente. Al dicho hotel llegó un colono rico y le preguntó al dueño si (2) ... el “doctor”, que solía (3) ... una vez por semana y paraba allí. El hotelero, orgulloso de tener médico permanente, le dijo que no hacía falta que (4) ..., porque ahora el hotel (5) ... con médico propio. Y el hombre me vio a mí. Resulta que andaba desde hacia tres días con una astilla en el ojo, sin (6) ... dormir del dolor.
Le saqué la astilla, le desinfecté el ojo y le recomendé que (7) ... en el mismo hotel unas horas, y dijo que nos (8) ... después. A media tarde llegó el hombre a mi consultorio y me preguntó cuánto (9) ... . Cobré coraje y le pedí diez pesos. El hombre me entregó un billete de 10 pesos diciendo que era lo que me debía. Después, alargàndome otros 10 pesos, agregó que eran para que yo (10) ... a un pobre en su nombre.
No (1) ... cuánto tiempo había dormido pero al despertarme (2) ... que me había aliviado bastante, y enseguida pensé en María. Me levanté rápido y empecé a buscarla por toda casa. Al fondo de una habitación oscura (3) ... verla sentada en una silla, la mirada ftja en el suelo. En cuanto me (4) ... sus mejillas se encendieron como si hubiesen cogido fuego. Parecía extrañada de mi presencia a tales horas. Estaba despeinada pero mas que nunca atractiva. Le dije que (5) ... por ella, que todo había pasado como un mal sueño y la casa la esperaba. Pero ella no creía que la (6) ... perdonar; además a ella le parecía ofensivo (7) ... demasiado bueno. Sabía que ella no me quería demasiado, pero sí un poquito. (8) ... a peinarse con cuidado. “¡No te acerques!” — me amenazó. Tenía el derecho de hablar de este modo y yo bajé la cabeza (9) ... que debía escucharla. Pensé en el futuro y en que pronto todo (10) ... ya.
No (1) ... cuánto tiempo había dormido pero al despertarme (2) ... que me había aliviado bastante, y enseguida pensé en María. Me levanté rápido y empecé a buscarla por toda casa. Al fondo de una habitación oscura (3) ... verla sentada en una silla, la mirada ftja en el suelo. En cuanto me (4) ... sus mejillas se encendieron como si hubiesen cogido fuego. Parecía extrañada de mi presencia a tales horas. Estaba despeinada pero mas que nunca atractiva. Le dije que (5) ... por ella, que todo había pasado como un mal sueño y la casa la esperaba. Pero ella no creía que la (6) ... perdonar; además a ella le parecía ofensivo (7) ... demasiado bueno. Sabía que ella no me quería demasiado, pero sí un poquito. (8) ... a peinarse con cuidado. “¡No te acerques!” — me amenazó. Tenía el derecho de hablar de este modo y yo bajé la cabeza (9) ... que debía escucharla. Pensé en el futuro y en que pronto todo (10) ... ya.
No (1) ... cuánto tiempo había dormido pero al despertarme (2) ... que me había aliviado bastante, y enseguida pensé en María. Me levanté rápido y empecé a buscarla por toda casa. Al fondo de una habitación oscura (3) ... verla sentada en una silla, la mirada ftja en el suelo. En cuanto me (4) ... sus mejillas se encendieron como si hubiesen cogido fuego. Parecía extrañada de mi presencia a tales horas. Estaba despeinada pero mas que nunca atractiva. Le dije que (5) ... por ella, que todo había pasado como un mal sueño y la casa la esperaba. Pero ella no creía que la (6) ... perdonar; además a ella le parecía ofensivo (7) ... demasiado bueno. Sabía que ella no me quería demasiado, pero sí un poquito. (8) ... a peinarse con cuidado. “¡No te acerques!” — me amenazó. Tenía el derecho de hablar de este modo y yo bajé la cabeza (9) ... que debía escucharla. Pensé en el futuro y en que pronto todo (10) ... ya.
(1) ... las manos en los bolsillos comencé a silbar para aparentar alegre. Pero el viejo me (2) ... con sus ojos negros. Después dio un suspiro y me entregó el arma como si (3) ... leyendo el crimen en mi frente. Pero yo no (4) ... dispuesto a usar la navaja para castigar a mi ofensor. Salí de la tienda pensando volver a la casa. Por el camino observaba los rostros que encontraba al paso. No vi nada de particular; la gente iba y venía sin (5) ... de lo que sucedía alrededor. La gente era indiferente, no le importaba nada y me sentía muy solo. Me pregunté por que (6) ... tan desgraciado, qué (7) ... para merecerlo.
Me encontré frente a mi casa. Al entrar noté un silencio profundo. No (8) ... nadie. Recorrí las habitaciónes Se me enfrió el corazón. Esperé largo rato antes de (9) ... la verdad amarga. María me oyó, sin duda, (10) ... que la buscaba y se había ido. Ahora sí, la perdí para siempre.
(1) ... las manos en los bolsillos comencé a silbar para aparentar alegre. Pero el viejo me (2) ... con sus ojos negros. Después dio un suspiro y me entregó el arma como si (3) ... leyendo el crimen en mi frente. Pero yo no (4) ... dispuesto a usar la navaja para castigar a mi ofensor. Salí de la tienda pensando volver a la casa. Por el camino observaba los rostros que encontraba al paso. No vi nada de particular; la gente iba y venía sin (5) ... de lo que sucedía alrededor. La gente era indiferente, no le importaba nada y me sentía muy solo. Me pregunté por que (6) ... tan desgraciado, qué (7) ... para merecerlo.
Me encontré frente a mi casa. Al entrar noté un silencio profundo. No (8) ... nadie. Recorrí las habitaciónes Se me enfrió el corazón. Esperé largo rato antes de (9) ... la verdad amarga. María me oyó, sin duda, (10) ... que la buscaba y se había ido. Ahora sí, la perdí para siempre.
(1) ... las manos en los bolsillos comencé a silbar para aparentar alegre. Pero el viejo me (2) ... con sus ojos negros. Después dio un suspiro y me entregó el arma como si (3) ... leyendo el crimen en mi frente. Pero yo no (4) ... dispuesto a usar la navaja para castigar a mi ofensor. Salí de la tienda pensando volver a la casa. Por el camino observaba los rostros que encontraba al paso. No vi nada de particular; la gente iba y venía sin (5) ... de lo que sucedía alrededor. La gente era indiferente, no le importaba nada y me sentía muy solo. Me pregunté por que (6) ... tan desgraciado, qué (7) ... para merecerlo.
Me encontré frente a mi casa. Al entrar noté un silencio profundo. No (8) ... nadie. Recorrí las habitaciónes Se me enfrió el corazón. Esperé largo rato antes de (9) ... la verdad amarga. María me oyó, sin duda, (10) ... que la buscaba y se había ido. Ahora sí, la perdí para siempre.
Los barcos están hechos para cruzar los mares, aunque, desgraciadamente, a lo largo de la historia algunos barcos (1) ... bajo las aguas. En 1492, la Santa María, una de las carabelas con las que Colón (2) ... a América, (3) ... aprisionada en un arrecife (риф) de coral. La tripulación (4) ... la madera de la nave para construir una fortaleza. En 1702, otro barco, el Santo Cristo de Maracaibo (5) ... frente a las costas gallegas repleto de joyas y oro que (6) ... de América. Todavía hoy (7) ... sus tesoros bajo el agua. Mucho tiempo después, en 1912, uno de los barcos más famosos del mundo, el Titánic, (8) ... contra un iceberg у (9) ... bajo las aguas. ¡Y se decía que é (10) ... insumergible!
Los barcos están hechos para cruzar los mares, aunque, desgraciadamente, a lo largo de la historia algunos barcos (1) ... bajo las aguas. En 1492, la Santa María, una de las carabelas con las que Colón (2) ... a América, (3) ... aprisionada en un arrecife (риф) de coral. La tripulación (4) ... la madera de la nave para construir una fortaleza. En 1702, otro barco, el Santo Cristo de Maracaibo (5) ... frente a las costas gallegas repleto de joyas y oro que (6) ... de América. Todavía hoy (7) ... sus tesoros bajo el agua. Mucho tiempo después, en 1912, uno de los barcos más famosos del mundo, el Titánic, (8) ... contra un iceberg у (9) ... bajo las aguas. ¡Y se decía que é (10) ... insumergible!
Los barcos están hechos para cruzar los mares, aunque, desgraciadamente, a lo largo de la historia algunos barcos (1) ... bajo las aguas. En 1492, la Santa María, una de las carabelas con las que Colón (2) ... a América, (3) ... aprisionada en un arrecife (риф) de coral. La tripulación (4) ... la madera de la nave para construir una fortaleza. En 1702, otro barco, el Santo Cristo de Maracaibo (5) ... frente a las costas gallegas repleto de joyas y oro que (6) ... de América. Todavía hoy (7) ... sus tesoros bajo el agua. Mucho tiempo después, en 1912, uno de los barcos más famosos del mundo, el Titánic, (8) ... contra un iceberg у (9) ... bajo las aguas. ¡Y se decía que é (10) ... insumergible!
Es sabido que los europeos se (1) ... no sólo por sus lenguas. El verano pasado, en un café parisino (2) ... testigo de una escena. Un caballero inglés, después de (3) ... con mucho gusto su café, hizo un gesto aprobatorio: (4) ... el dedo índice y el pulgar, indicando «okay». La gente se asombró de que (5) ... al camarero. Lo que el caballero inglés no (6) ... es que en Francia ese gesto significa «cero» y «sin valor». En Grecia ese gesto hoy día se (7) ... para insultar a alguien. Es importante que los gestos (8) ... una cuestión peligrosa. Antes de que te (9) ..., piensa cómo (10) ... interpretarte.
Es sabido que los europeos se (1) ... no sólo por sus lenguas. El verano pasado, en un café parisino (2) ... testigo de una escena. Un caballero inglés, después de (3) ... con mucho gusto su café, hizo un gesto aprobatorio: (4) ... el dedo índice y el pulgar, indicando «okay». La gente se asombró de que (5) ... al camarero. Lo que el caballero inglés no (6) ... es que en Francia ese gesto significa «cero» y «sin valor». En Grecia ese gesto hoy día se (7) ... para insultar a alguien. Es importante que los gestos (8) ... una cuestión peligrosa. Antes de que te (9) ..., piensa cómo (10) ... interpretarte.
Es sabido que los europeos se (1) ... no sólo por sus lenguas. El verano pasado, en un café parisino (2) ... testigo de una escena. Un caballero inglés, después de (3) ... con mucho gusto su café, hizo un gesto aprobatorio: (4) ... el dedo índice y el pulgar, indicando «okay». La gente se asombró de que (5) ... al camarero. Lo que el caballero inglés no (6) ... es que en Francia ese gesto significa «cero» y «sin valor». En Grecia ese gesto hoy día se (7) ... para insultar a alguien. Es importante que los gestos (8) ... una cuestión peligrosa. Antes de que te (9) ..., piensa cómo (10) ... interpretarte.
Cuando vino el tío Enrique de México para instalarse en España, mi madre (1) ... a llorar. (2) ... de pena y de alegría, porque la recuperación de su hermano le (3) ... el recuerdo de sus padres, perdidos tanto tiempo atrás. El tío Enrique (4) ... socios norteamericanos — gringos — y ahora (5) ... a España, convertido en un hombre rico y se escandalizaba de nuestra pobreza.
— Pero si (6) ... bien — replicaba mi madre — y no (7) ... nada.
El tío Enrique (8) ... con una mirada de censura el cuarto de estar y yo no podía por menos que pensar en lo que (9) ... si (10) ... nuestros cuartos o la cocina.
Cuando vino el tío Enrique de México para instalarse en España, mi madre (1) ... a llorar. (2) ... de pena y de alegría, porque la recuperación de su hermano le (3) ... el recuerdo de sus padres, perdidos tanto tiempo atrás. El tío Enrique (4) ... socios norteamericanos — gringos — y ahora (5) ... a España, convertido en un hombre rico y se escandalizaba de nuestra pobreza.
— Pero si (6) ... bien — replicaba mi madre — y no (7) ... nada.
El tío Enrique (8) ... con una mirada de censura el cuarto de estar y yo no podía por menos que pensar en lo que (9) ... si (10) ... nuestros cuartos o la cocina.
Cuando vino el tío Enrique de México para instalarse en España, mi madre (1) ... a llorar. (2) ... de pena y de alegría, porque la recuperación de su hermano le (3) ... el recuerdo de sus padres, perdidos tanto tiempo atrás. El tío Enrique (4) ... socios norteamericanos — gringos — y ahora (5) ... a España, convertido en un hombre rico y se escandalizaba de nuestra pobreza.
— Pero si (6) ... bien — replicaba mi madre — y no (7) ... nada.
El tío Enrique (8) ... con una mirada de censura el cuarto de estar y yo no podía por menos que pensar en lo que (9) ... si (10) ... nuestros cuartos o la cocina.
Todo estaba preparado ya para (1) ... a Federico. La hora, por fin, había llegado. Estábamos en los jardines de la Residencia, donde Lorca estaba (2) ... todo el curso desde hacía varios años. Como era el mes de octubre, el poeta (3) ... de llegar de Granada. Me recibió con alegría, entre abrazos y risas. Me dijo, entre otras cosas, que (4) ..., años atrás, mi exposición. Me sorprendió que (5) ... encargarme su retrato. No dejaba de (6) ... su encargo, aunque le advertí que (7) ... mi último cuadro, pues la pintura no me interesaba (8) ... tiempo y sólo me atraía ser poeta. Aquella noche me invitó a cenar en la Residencia, en compañía con otros amigos, entre los que se (9) ... poetas y cineastas. Después de la cena volvimos al jardín. Nunca había oído recitar a Federico. Tenía fama de hacerlo bien. En aquella oscuridad del jardín pensé que (10) ... cierto. Recitaba Lorca su último romance gitano, traído de Granada.
Todo estaba preparado ya para (1) ... a Federico. La hora, por fin, había llegado. Estábamos en los jardines de la Residencia, donde Lorca estaba (2) ... todo el curso desde hacía varios años. Como era el mes de octubre, el poeta (3) ... de llegar de Granada. Me recibió con alegría, entre abrazos y risas. Me dijo, entre otras cosas, que (4) ..., años atrás, mi exposición. Me sorprendió que (5) ... encargarme su retrato. No dejaba de (6) ... su encargo, aunque le advertí que (7) ... mi último cuadro, pues la pintura no me interesaba (8) ... tiempo y sólo me atraía ser poeta. Aquella noche me invitó a cenar en la Residencia, en compañía con otros amigos, entre los que se (9) ... poetas y cineastas. Después de la cena volvimos al jardín. Nunca había oído recitar a Federico. Tenía fama de hacerlo bien. En aquella oscuridad del jardín pensé que (10) ... cierto. Recitaba Lorca su último romance gitano, traído de Granada.
Todo estaba preparado ya para (1) ... a Federico. La hora, por fin, había llegado. Estábamos en los jardines de la Residencia, donde Lorca estaba (2) ... todo el curso desde hacía varios años. Como era el mes de octubre, el poeta (3) ... de llegar de Granada. Me recibió con alegría, entre abrazos y risas. Me dijo, entre otras cosas, que (4) ..., años atrás, mi exposición. Me sorprendió que (5) ... encargarme su retrato. No dejaba de (6) ... su encargo, aunque le advertí que (7) ... mi último cuadro, pues la pintura no me interesaba (8) ... tiempo y sólo me atraía ser poeta. Aquella noche me invitó a cenar en la Residencia, en compañía con otros amigos, entre los que se (9) ... poetas y cineastas. Después de la cena volvimos al jardín. Nunca había oído recitar a Federico. Tenía fama de hacerlo bien. En aquella oscuridad del jardín pensé que (10) ... cierto. Recitaba Lorca su último romance gitano, traído de Granada.
En aquel entonces éramos jóvenes y felices. Pero ustedes no (1) ... la menor idea de cómo habíamos vivido hasta que (2) ... un puesto de médico. Teníamos tres hijos y debíamos atender a todos. No veía la hora de empezar a trabajar para que mi familia (3) ... pan y techo. Finalmente me ofrecieron una vieja vivienda que también me iba a (4) ... de consultorio. Y apenas nos instalamos, nos agarró la tormenta. Primero (5) ... a golpearse la puerta, que no tenía cerradura. Me (6) ... en lo oscuro, arrimé la mesa contra la puerta para sujetarla. Un verdadero temporal sacudía la casita. (7) ... que el agua comenzaba a entrar en la habitación. Mi mujer empezó a rogarme que (8) ... algo para salvar a los hijos. Entonces me quedé sosteniendo la puerta con el cuerpo. Pero no (9) ... nada que hacer. Menos mal que pasó todo eso: lo cuento en pocos minutos y en realidad (10) ... más de seis horas.
En aquel entonces éramos jóvenes y felices. Pero ustedes no (1) ... la menor idea de cómo habíamos vivido hasta que (2) ... un puesto de médico. Teníamos tres hijos y debíamos atender a todos. No veía la hora de empezar a trabajar para que mi familia (3) ... pan y techo. Finalmente me ofrecieron una vieja vivienda que también me iba a (4) ... de consultorio. Y apenas nos instalamos, nos agarró la tormenta. Primero (5) ... a golpearse la puerta, que no tenía cerradura. Me (6) ... en lo oscuro, arrimé la mesa contra la puerta para sujetarla. Un verdadero temporal sacudía la casita. (7) ... que el agua comenzaba a entrar en la habitación. Mi mujer empezó a rogarme que (8) ... algo para salvar a los hijos. Entonces me quedé sosteniendo la puerta con el cuerpo. Pero no (9) ... nada que hacer. Menos mal que pasó todo eso: lo cuento en pocos minutos y en realidad (10) ... más de seis horas.
En aquel entonces éramos jóvenes y felices. Pero ustedes no (1) ... la menor idea de cómo habíamos vivido hasta que (2) ... un puesto de médico. Teníamos tres hijos y debíamos atender a todos. No veía la hora de empezar a trabajar para que mi familia (3) ... pan y techo. Finalmente me ofrecieron una vieja vivienda que también me iba a (4) ... de consultorio. Y apenas nos instalamos, nos agarró la tormenta. Primero (5) ... a golpearse la puerta, que no tenía cerradura. Me (6) ... en lo oscuro, arrimé la mesa contra la puerta para sujetarla. Un verdadero temporal sacudía la casita. (7) ... que el agua comenzaba a entrar en la habitación. Mi mujer empezó a rogarme que (8) ... algo para salvar a los hijos. Entonces me quedé sosteniendo la puerta con el cuerpo. Pero no (9) ... nada que hacer. Menos mal que pasó todo eso: lo cuento en pocos minutos y en realidad (10) ... más de seis horas.
El cine español (1) ... durante las primeras décadas del siglo XX en un medio de expresión de alto valor artístico. En 1928 (2) ... un hecho de gran importancia: Luis Buñuel y Salvador Dalí (3) ... una película surrealista en la que (4) ... la influencia del psicoanálisis, que tanto (5) ... a los vanguardistas de los años veinte. Luis Buñuel (6) ... admirado а (7) ... de entonces como el realizador español más dinámico del cine internacional. Su obra (8) ... de guía y orientación durante décadas. En los años cincuenta la censura no (9) ... la producción de excelentes películas cuando algunos cineastas (10) ... testimoniar sobre la situación social del país.
El cine español (1) ... durante las primeras décadas del siglo XX en un medio de expresión de alto valor artístico. En 1928 (2) ... un hecho de gran importancia: Luis Buñuel y Salvador Dalí (3) ... una película surrealista en la que (4) ... la influencia del psicoanálisis, que tanto (5) ... a los vanguardistas de los años veinte. Luis Buñuel (6) ... admirado а (7) ... de entonces como el realizador español más dinámico del cine internacional. Su obra (8) ... de guía y orientación durante décadas. En los años cincuenta la censura no (9) ... la producción de excelentes películas cuando algunos cineastas (10) ... testimoniar sobre la situación social del país.
El cine español (1) ... durante las primeras décadas del siglo XX en un medio de expresión de alto valor artístico. En 1928 (2) ... un hecho de gran importancia: Luis Buñuel y Salvador Dalí (3) ... una película surrealista en la que (4) ... la influencia del psicoanálisis, que tanto (5) ... a los vanguardistas de los años veinte. Luis Buñuel (6) ... admirado а (7) ... de entonces como el realizador español más dinámico del cine internacional. Su obra (8) ... de guía y orientación durante décadas. En los años cincuenta la censura no (9) ... la producción de excelentes películas cuando algunos cineastas (10) ... testimoniar sobre la situación social del país.
Al cabo de una hora, llamaron a la puerta del despacho. (1) ... ella: una mujer morena, joven y menuda. (2) ... un conjunto de algodón color salmón, ropa de grandes almacenes, pocas joyas y maquillaje discreto; un ama de casa con traje de calle. Me (3) ... la mano con timidez, casi sin fuerzas.
— Buenos días, me llamo Marga Ramos у (4) ... su ayuda.
— Yo soy Maite Rovira, y necesito su dinero, — pensé.
Ella (5) ... a su alrededor: la horrible decoración, los papeles desordenados, los ceniceros llenos. Se (6) ... de todo eso con el bolso pegado a su cuerpo en guardia. La (7) ... sentarse en la única silla sana del despacho, frente a la ventana. El calor (8) ... insoportable.
— Mañana van a reparar el aire acondicionado — dije, cuando (9) ... que ella se (10) ... con un kleenex el sudor que le caía por la frente.
Al cabo de una hora, llamaron a la puerta del despacho. (1) ... ella: una mujer morena, joven y menuda. (2) ... un conjunto de algodón color salmón, ropa de grandes almacenes, pocas joyas y maquillaje discreto; un ama de casa con traje de calle. Me (3) ... la mano con timidez, casi sin fuerzas.
— Buenos días, me llamo Marga Ramos у (4) ... su ayuda.
— Yo soy Maite Rovira, y necesito su dinero, — pensé.
Ella (5) ... a su alrededor: la horrible decoración, los papeles desordenados, los ceniceros llenos. Se (6) ... de todo eso con el bolso pegado a su cuerpo en guardia. La (7) ... sentarse en la única silla sana del despacho, frente a la ventana. El calor (8) ... insoportable.
— Mañana van a reparar el aire acondicionado — dije, cuando (9) ... que ella se (10) ... con un kleenex el sudor que le caía por la frente.
Al cabo de una hora, llamaron a la puerta del despacho. (1) ... ella: una mujer morena, joven y menuda. (2) ... un conjunto de algodón color salmón, ropa de grandes almacenes, pocas joyas y maquillaje discreto; un ama de casa con traje de calle. Me (3) ... la mano con timidez, casi sin fuerzas.
— Buenos días, me llamo Marga Ramos у (4) ... su ayuda.
— Yo soy Maite Rovira, y necesito su dinero, — pensé.
Ella (5) ... a su alrededor: la horrible decoración, los papeles desordenados, los ceniceros llenos. Se (6) ... de todo eso con el bolso pegado a su cuerpo en guardia. La (7) ... sentarse en la única silla sana del despacho, frente a la ventana. El calor (8) ... insoportable.
— Mañana van a reparar el aire acondicionado — dije, cuando (9) ... que ella se (10) ... con un kleenex el sudor que le caía por la frente.
Lucas no hacía caso de aquella charla. (1) ... la cabeza de la mujer entre sus manos, la besó en los ojos y luego la oprimió contra sus propios hombros, en un abrazo tierno, durante unos segundos en los que la madre (2) ... oír latir el corazón del muchacho.
— Mamá, ¿por qué te andas (3) ... de estas cosas? ¿No tienes criada?
La criada — lujo que la familia había introducido el invierno anterior — (4) ... el orgullo de la casa.
— Sí, tengo criada, pero (5) ... esta tarde a verse con el novio. Buenas (6) ... las cosas si no me ocupara yo. Pero a ti, ¿qué te pasa hoy?
— ¿A mí? Nada; no me (7) ... nada. Pero no me gusta que (8) ... . Ya sabes que no te conviene cansarte. Hoy mismo me (9) ... el médico que te (10) ... cuidar mucho.
Lucas no hacía caso de aquella charla. (1) ... la cabeza de la mujer entre sus manos, la besó en los ojos y luego la oprimió contra sus propios hombros, en un abrazo tierno, durante unos segundos en los que la madre (2) ... oír latir el corazón del muchacho.
— Mamá, ¿por qué te andas (3) ... de estas cosas? ¿No tienes criada?
La criada — lujo que la familia había introducido el invierno anterior — (4) ... el orgullo de la casa.
— Sí, tengo criada, pero (5) ... esta tarde a verse con el novio. Buenas (6) ... las cosas si no me ocupara yo. Pero a ti, ¿qué te pasa hoy?
— ¿A mí? Nada; no me (7) ... nada. Pero no me gusta que (8) ... . Ya sabes que no te conviene cansarte. Hoy mismo me (9) ... el médico que te (10) ... cuidar mucho.
Cuenta la leyenda que (1) ... muchísimos años, el heredero del trono del Imperio Inca (2) ... entre la vida y la muerte, (3) ... víctima de una extraña y inisteriosa enfermedad. Las curas, rezos y recursos de los hechiceros no (4) ... nada. El pueblo amaba mucho al Príncipe de los Incas, invocaba a sus Dioses y realizaba sacrificios en su honor (5) ... convocados los más grandes sabios del reino, quienes (6) ... que sólo podría (7) ... el maravilloso poder del agua de un río, ubicado en una lejana región. (8) ... en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que (9) ... agotadas sus fuerzas. Y un día se (10) ... ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un tempestuoso río.
Cuenta la leyenda que (1) ... muchísimos años, el heredero del trono del Imperio Inca (2) ... entre la vida y la muerte, (3) ... víctima de una extraña y inisteriosa enfermedad. Las curas, rezos y recursos de los hechiceros no (4) ... nada. El pueblo amaba mucho al Príncipe de los Incas, invocaba a sus Dioses y realizaba sacrificios en su honor (5) ... convocados los más grandes sabios del reino, quienes (6) ... que sólo podría (7) ... el maravilloso poder del agua de un río, ubicado en una lejana región. (8) ... en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que (9) ... agotadas sus fuerzas. Y un día se (10) ... ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un tempestuoso río.
La Cordillera de los Andes, se (1) ... en una hermosa laguna que hoy se conoce como Laguna del Inca. Algunas personas (2) ... que sus tranquilas aguas se deben a una romántica historia de amor. Antes de que los españoles llegaran a estas tierras, los incas (3) ... sus dominios hasta las riberas del río Maulé, y como se (4) ... hijos del Sol, las cumbres andinas (5) ... el escenario ideal para (6) ... Sus rituales religiosos. Según la leyenda, el inca Lili Yupanqui estaba enamorado de la princesa Kora-llé, la mujer más hermosa del imperio. Decidieron casarse y (7) ... como lugar de la boda una cumbre ubicada a orillas de una clara laguna. Cuando la ceremonia nupcial (8) ... Kora-llé (9) ... cumplir con el último rito, que (10) ... en descender por la ladera del cerro.
La Cordillera de los Andes, se (1) ... en una hermosa laguna que hoy se conoce como Laguna del Inca. Algunas personas (2) ... que sus tranquilas aguas se deben a una romántica historia de amor. Antes de que los españoles llegaran a estas tierras, los incas (3) ... sus dominios hasta las riberas del río Maulé, y como se (4) ... hijos del Sol, las cumbres andinas (5) ... el escenario ideal para (6) ... Sus rituales religiosos. Según la leyenda, el inca Lili Yupanqui estaba enamorado de la princesa Kora-llé, la mujer más hermosa del imperio. Decidieron casarse y (7) ... como lugar de la boda una cumbre ubicada a orillas de una clara laguna. Cuando la ceremonia nupcial (8) ... Kora-llé (9) ... cumplir con el último rito, que (10) ... en descender por la ladera del cerro.
En 1982 la academia de Bellas Artes le (1) ... la Medalla al Mérito Artístico. Y otros muchos trofeos, desde la medalla de las Artes de Francia hasta el premio de la televisión italiana, que Fernando Rey (2) ... entre otros.
Cincuenta años de profesión y doscientas películas (3) ... para esto y para mucho más. Porque tal vez lo más importante (4) ... el aplauso de su público. Cuando en 1988 le concedieron el Premio Goya por su película “Diario de Invierno”, sólo (5) ... decir: “Lo mejor ha sido el aplauso del público. Con esto me (6) ... ”. “Una de las claves de miéxito — (7) ... con seguridad — es haber aprendido idiomas. Gracias a ellos (8) ... las llamadas de los directores extranjeros. Eso me (9) ..., más de una vez, de (10) ... en el olvido o simplemente de haberme estancado”.
En 1982 la academia de Bellas Artes le (1) ... la Medalla al Mérito Artístico. Y otros muchos trofeos, desde la medalla de las Artes de Francia hasta el premio de la televisión italiana, que Fernando Rey (2) ... entre otros.
Cincuenta años de profesión y doscientas películas (3) ... para esto y para mucho más. Porque tal vez lo más importante (4) ... el aplauso de su público. Cuando en 1988 le concedieron el Premio Goya por su película “Diario de Invierno”, sólo (5) ... decir: “Lo mejor ha sido el aplauso del público. Con esto me (6) ... ”. “Una de las claves de miéxito — (7) ... con seguridad — es haber aprendido idiomas. Gracias a ellos (8) ... las llamadas de los directores extranjeros. Eso me (9) ..., más de una vez, de (10) ... en el olvido o simplemente de haberme estancado”.
Fernando Rey nació gallego, pero se ha convertido en una persona universal. Se han dado muchas definiciones sobre él, se (1) ... de su calidad artística, de su voz, de sus gestos. Una conocida actriz le (2) ... como “el actor que mejor ha sabido (3) ... el papel de su vida: el de caballero, porque (4) ... un galán por los cuatro costados”. Su última interpretación, en la que (5) ... de don Quijote para una serie de televisión, que (6) ... junto a su amigo Alfredo Landa, ha sido considerada por muchos críticos como la mejor de todas sus actuaciones. Como él mismo (7) ... al finalizar el rodaje: “Ha sido el papel de mi vida. Después de esto, ¿qué (8) ... hacer? Seguiré (9) ..., pero en papeles pequeños, descansando mucho. No se puede (10) ... lo que hice en esta obra”.
Fernando Rey nació gallego, pero se ha convertido en una persona universal. Se han dado muchas definiciones sobre él, se (1) ... de su calidad artística, de su voz, de sus gestos. Una conocida actriz le (2) ... como “el actor que mejor ha sabido (3) ... el papel de su vida: el de caballero, porque (4) ... un galán por los cuatro costados”. Su última interpretación, en la que (5) ... de don Quijote para una serie de televisión, que (6) ... junto a su amigo Alfredo Landa, ha sido considerada por muchos críticos como la mejor de todas sus actuaciones. Como él mismo (7) ... al finalizar el rodaje: “Ha sido el papel de mi vida. Después de esto, ¿qué (8) ... hacer? Seguiré (9) ..., pero en papeles pequeños, descansando mucho. No se puede (10) ... lo que hice en esta obra”.
En casa de mi amigo Carlos han vivido esta semana una tragicomedia Inuy curiosa. La cosa (1) ... cuando, a media tarde, mientras mi amigo (2) ... al día los muchos papeles atrasados, (3) ... su hijo Carlitos y le preguntó: — Papá, ¿de qué color (4) ... los ojos de mamá? Carlos tardó en (5) ... unos cuantos segundos. Y al final (6) ...: — ¿Qué has dicho? — Que de qué color son los ojos de mamá. Es que nos han pedido en el cole una redacción Sobre cómo (7) ... nuestra madre, y el color del pelo lo (8) ..., pero el de los ojos. El niño (9) ... a su padre con la exigencia de un inspector de impuestos. Y Carlos comprendió que no (10) ... responder a una pregunta tan elemental. Se dio cuenta de que ahora, tras veintidós años de casado, los había olvidado.
En casa de mi amigo Carlos han vivido esta semana una tragicomedia Inuy curiosa. La cosa (1) ... cuando, a media tarde, mientras mi amigo (2) ... al día los muchos papeles atrasados, (3) ... su hijo Carlitos y le preguntó: — Papá, ¿de qué color (4) ... los ojos de mamá? Carlos tardó en (5) ... unos cuantos segundos. Y al final (6) ...: — ¿Qué has dicho? — Que de qué color son los ojos de mamá. Es que nos han pedido en el cole una redacción Sobre cómo (7) ... nuestra madre, y el color del pelo lo (8) ..., pero el de los ojos. El niño (9) ... a su padre con la exigencia de un inspector de impuestos. Y Carlos comprendió que no (10) ... responder a una pregunta tan elemental. Se dio cuenta de que ahora, tras veintidós años de casado, los había olvidado.
En el fondo de los océanos había un precioso palacio en el cual (1) ... el Rey del Marjunto a sus cinco hijas. La más joven, la Sirenita, además de (2) ... la más hermosa, (3) ... una voz maravillosa. Sirenita soñaba con (4) ... a la superficie para ver el cielo y conocer el mundo de los hombres, como lo (5) ... Sus hermanas. Pero su padre le decía que sólo cuando cumpliera los 15 años tendría su permiso para hacerlo.
Pasados los años, finalmente (6) ... el cumpleaños y el regalo tan deseados. Sirenita por fin pudo salir a respirar el aire y ver el cielo, después de oír los consejos de su padre: “Hija, (7) ... que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo (8) ... admirarlo. Somos hijos del mar. (9) ... prudente y no (10) ... a los hombres”. Y al emergerse del agua Sirenita se quedó de boca abierta. Todo era nuevo para ella.
En el fondo de los océanos había un precioso palacio en el cual (1) ... el Rey del Marjunto a sus cinco hijas. La más joven, la Sirenita, además de (2) ... la más hermosa, (3) ... una voz maravillosa. Sirenita soñaba con (4) ... a la superficie para ver el cielo y conocer el mundo de los hombres, como lo (5) ... Sus hermanas. Pero su padre le decía que sólo cuando cumpliera los 15 años tendría su permiso para hacerlo.
Pasados los años, finalmente (6) ... el cumpleaños y el regalo tan deseados. Sirenita por fin pudo salir a respirar el aire y ver el cielo, después de oír los consejos de su padre: “Hija, (7) ... que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo (8) ... admirarlo. Somos hijos del mar. (9) ... prudente y no (10) ... a los hombres”. Y al emergerse del agua Sirenita se quedó de boca abierta. Todo era nuevo para ella.
— No creo que (1) ... lugares más bonitos en el mundo.
— Esperamos que Ustedes (2) ... mucho, pero es necesario que (3) ... la naturaleza.
— Se puede (4) ... fotos, ¿verdad?
— Sí, pero te pido que no (5) ... las flores y las plantas.
— ¿Hay problemas de contaminación en esta región?
— La contaminación (6) ... un problema en todo el mundo. Pero aquí tenemos un programa de reciclaje. Si (7) ... por el sendero botellas, papeles o latas, recógelos.
— Vamosa cruzar un río. ¿(8) ... contaminado?
— En las montañas el río no parece (9) ... afectado por la contaminación.
— Creo que todos (10) ... hacer algo para proteger el medioambiente.
— No creo que (1) ... lugares más bonitos en el mundo.
— Esperamos que Ustedes (2) ... mucho, pero es necesario que (3) ... la naturaleza.
— Se puede (4) ... fotos, ¿verdad?
— Sí, pero te pido que no (5) ... las flores y las plantas.
— ¿Hay problemas de contaminación en esta región?
— La contaminación (6) ... un problema en todo el mundo. Pero aquí tenemos un programa de reciclaje. Si (7) ... por el sendero botellas, papeles o latas, recógelos.
— Vamosa cruzar un río. ¿(8) ... contaminado?
— En las montañas el río no parece (9) ... afectado por la contaminación.
— Creo que todos (10) ... hacer algo para proteger el medioambiente.
Sucedió eso en Atenas. De vez en cuando (1) ... los músicos y vendedores de flores que no (2) ... mal negocio con los felices turistas. Algo peor les iba, bajo las mesas, a algunos gatos callejeros. “Si les (3) ... comida, cariño, (4) ... muchos más”. Y en efecto, los gatos, si no (5) ... conmover a alguien en un tiempo razonable, (6) ... en silencio a la mesa siguiente.
De repente (7) ... algo extraordinario. El recién llegado, justo a mis pies, (8) ... más que un gato. Eran dos: una gatita tricolor y un perrillo negro. Un trozo de pescado (9) ... bajo la mesa. El ni siquiera (10) ... .
Sucedió eso en Atenas. De vez en cuando (1) ... los músicos y vendedores de flores que no (2) ... mal negocio con los felices turistas. Algo peor les iba, bajo las mesas, a algunos gatos callejeros. “Si les (3) ... comida, cariño, (4) ... muchos más”. Y en efecto, los gatos, si no (5) ... conmover a alguien en un tiempo razonable, (6) ... en silencio a la mesa siguiente.
De repente (7) ... algo extraordinario. El recién llegado, justo a mis pies, (8) ... más que un gato. Eran dos: una gatita tricolor y un perrillo negro. Un trozo de pescado (9) ... bajo la mesa. El ni siquiera (10) ... .
— Amigo, entre Usted, — pronunció el sacerdote al (1) ... de la llegada de su invitado. Su rostro (2) ... rígido y compungido. — (3) ... aquí, por favor.
El visitante, otro sacerdote de la periferia de Tebas, (4) ... rápidamente en el asiento que le (5) ... y con un semblante grave (6) ... su preocupación.
— Dígame, cuál es su preocupación, querido amigo — expresó el sacerdote (7) ... una pierna sobre la otra.
— Mi preocupación (8) ... también la preocupación de miles de sacerdotes de la capital de nuestra nación. No Sé si se ha enterado de lo que (9) ... Ocurriendo, es posible que las noticias no (10) ... con la misma presteza a los templos de la periferia, pero nuestro faraón se ha vuelto loco, completamente loco.
— Amigo, entre Usted, — pronunció el sacerdote al (1) ... de la llegada de su invitado. Su rostro (2) ... rígido y compungido. — (3) ... aquí, por favor.
El visitante, otro sacerdote de la periferia de Tebas, (4) ... rápidamente en el asiento que le (5) ... y con un semblante grave (6) ... su preocupación.
— Dígame, cuál es su preocupación, querido amigo — expresó el sacerdote (7) ... una pierna sobre la otra.
— Mi preocupación (8) ... también la preocupación de miles de sacerdotes de la capital de nuestra nación. No Sé si se ha enterado de lo que (9) ... Ocurriendo, es posible que las noticias no (10) ... con la misma presteza a los templos de la periferia, pero nuestro faraón se ha vuelto loco, completamente loco.
Un mendigo, que (1) ... limosna por los caminos, se (2) ... con una mujer, (3) ... con el mendigo la mujer se enteró de que él (4) ... de Riera a donde se (5) ... y donde le (6) ... su mujer. Al (7) ... el nombre de aquel pueblo, la generosa señora no (8) ... contener sus lágrimas y (9) ... al mendigo que le (10) ... un favor.
Un mendigo, que (1) ... limosna por los caminos, se (2) ... con una mujer, (3) ... con el mendigo la mujer se enteró de que él (4) ... de Riera a donde se (5) ... y donde le (6) ... su mujer. Al (7) ... el nombre de aquel pueblo, la generosa señora no (8) ... contener sus lágrimas y (9) ... al mendigo que le (10) ... un favor.
Al instante (1) ... su aparición otra doncella. Pero al (2) ... el bollo, (3) ... a llorar desconsoladamente y (4) ... que con aquel panecillo incompleto sólo (5) ... salir un caballo de tres patas, en el cual le (6) ... imposible (7) ... . Con el último bollo que le (8) ..., volvió a repetir la misma frase (9) ... que (10) ... sus hermanas.
Al instante (1) ... su aparición otra doncella. Pero al (2) ... el bollo, (3) ... a llorar desconsoladamente y (4) ... que con aquel panecillo incompleto sólo (5) ... salir un caballo de tres patas, en el cual le (6) ... imposible (7) ... . Con el último bollo que le (8) ..., volvió a repetir la misma frase (9) ... que (10) ... sus hermanas.
La mujer (1) ... a un mendigo que (2) ... un servicio y (3) ... del bolsillo tres bollos de tres picos y le (4) ... al mendigo que el día de San Juan (5) ... ir con ellos hasta donde se (6) ... la cueva de las Dueñas para (7) ... allí ciertas palabras mágicas, (8) ... cuidado de que a los bollos no les (9) ... ningún pico. Así (10) ... liberar a las doncellas encantadas.
La mujer (1) ... a un mendigo que (2) ... un servicio y (3) ... del bolsillo tres bollos de tres picos y le (4) ... al mendigo que el día de San Juan (5) ... ir con ellos hasta donde se (6) ... la cueva de las Dueñas para (7) ... allí ciertas palabras mágicas, (8) ... cuidado de que a los bollos no les (9) ... ningún pico. Así (10) ... liberar a las doncellas encantadas.
La doncella le (1) ... al viajero un cinturón, (2) ... que (3) ... el pago prometido y le (4) ... que se lo (5) ... a su mujer. Las tres doncellas, llorosas, (6) ... a la cueva. También se (7) ... el hombre, pesaroso de no (8) ... liberar a las jóvenes. Cuando (9) ... de regreso por la carretera, se detuvo a (10) ... debajo de un roble.
La doncella le (1) ... al viajero un cinturón, (2) ... que (3) ... el pago prometido y le (4) ... que se lo (5) ... a su mujer. Las tres doncellas, llorosas, (6) ... a la cueva. También se (7) ... el hombre, pesaroso de no (8) ... liberar a las jóvenes. Cuando (9) ... de regreso por la carretera, se detuvo a (10) ... debajo de un roble.
Tres días después, el jueves, yo seguía (1) ... en el extraño caso de doña Lupe y en la noche del domingo. Por la tarde, al (2) ... a casa, (3) ... ir a visitar a la portera doña Elvira otra vez. Doña Elvira me (4) ... que doña Lupe ya (5) ... un poco mejor.
— Yo la (6) ... a visitar ayer — me dijo. — Los médicos dicen que dentro de unos días (7) ... volver a casa.
— ¿(8) ... algo ella el domingo?
— Dice que oyó ruidos y se levantó. (9) ... hacia el salón. Luego, sólo recuerda el golpe en la cabeza.
Tres días después, el jueves, yo seguía (1) ... en el extraño caso de doña Lupe y en la noche del domingo. Por la tarde, al (2) ... a casa, (3) ... ir a visitar a la portera doña Elvira otra vez. Doña Elvira me (4) ... que doña Lupe ya (5) ... un poco mejor.
— Yo la (6) ... a visitar ayer — me dijo. — Los médicos dicen que dentro de unos días (7) ... volver a casa.
— ¿(8) ... algo ella el domingo?
— Dice que oyó ruidos y se levantó. (9) ... hacia el salón. Luego, sólo recuerda el golpe en la cabeza.
En la oscuridad de la noche el hombre cruzó la muralla y (1) ... en el jardín de la bruja. Pero (2) ... cara a cara con la bruja. «¿(3) ... tú el ladrón de mis manzanas»? — (4) ... la bruja furiosa. Temblando de miedo, el hombre (5) ... a la bruja que tuvo que hacerlo para salvar la vida a su esposa. Entonces la bruja dijo: «Si (6) ... verdad lo que me has dicho, (7) ... que (8) ... tantas manzanas cuantas (9) ..., pero a cambio me tienes que dar el hijo que tu esposa (10) ... a tener. Yo seré su madre».
En la oscuridad de la noche el hombre cruzó la muralla y (1) ... en el jardín de la bruja. Pero (2) ... cara a cara con la bruja. «¿(3) ... tú el ladrón de mis manzanas»? — (4) ... la bruja furiosa. Temblando de miedo, el hombre (5) ... a la bruja que tuvo que hacerlo para salvar la vida a su esposa. Entonces la bruja dijo: «Si (6) ... verdad lo que me has dicho, (7) ... que (8) ... tantas manzanas cuantas (9) ..., pero a cambio me tienes que dar el hijo que tu esposa (10) ... a tener. Yo seré su madre».
Hubo una vez un Emir rico y caprichoso. Los mejores cocineros de la región (1) ... para él, (2) ... cada día su imaginación para satisfacer sus exigencias.
Harto ya de tiernos faisanes y pescados raros, un día (3) ... a su cocinero jefe:
— Ahmed, (4) ... a pedirte que me (5) ... algún manjar que no haya probado nunca. Si (6) ... seguir a mi servicio, (7) ... que ingeniarte cómo hacerlo.
Al día siguiente, el propio Ahmed (8) ... al Emir en una bandeja de oro el nuevo manjar. (9) ... muslos de ave adornados con una artística guarnición.
— Esto es lo más exquisito que (10) ..., — gritó el Emir.
Hubo una vez un Emir rico y caprichoso. Los mejores cocineros de la región (1) ... para él, (2) ... cada día su imaginación para satisfacer sus exigencias.
Harto ya de tiernos faisanes y pescados raros, un día (3) ... a su cocinero jefe:
— Ahmed, (4) ... a pedirte que me (5) ... algún manjar que no haya probado nunca. Si (6) ... seguir a mi servicio, (7) ... que ingeniarte cómo hacerlo.
Al día siguiente, el propio Ahmed (8) ... al Emir en una bandeja de oro el nuevo manjar. (9) ... muslos de ave adornados con una artística guarnición.
— Esto es lo más exquisito que (10) ..., — gritó el Emir.
Al recibir el título de doctor, llegué al Chaco. (1) ... un sólo hotel y el pnmer día gané mis primeros veinte pesos. Pasó lo siguiente. Al dicho hotel llegó un colono rico y le preguntó al dueño si (2) ... el “doctor”, que solía (3) ... una vez por semana y paraba allí. El hotelero, orgulloso de tener médico permanente, le dijo que no hacía falta que (4) ..., porque ahora el hotel (5) ... con médico propio. Y el hombre me vio a mí. Resulta que andaba desde hacia tres días con una astilla en el ojo, sin (6) ... dormir del dolor.
Le saqué la astilla, le desinfecté el ojo y le recomendé que (7) ... en el mismo hotel unas horas, y dijo que nos (8) ... después. A media tarde llegó el hombre a mi consultorio y me preguntó cuánto (9) ... . Cobré coraje y le pedí diez pesos. El hombre me entregó un billete de 10 pesos diciendo que era lo que me debía. Después, alargàndome otros 10 pesos, agregó que eran para que yo (10) ... a un pobre en su nombre.
Al recibir el título de doctor, llegué al Chaco. (1) ... un sólo hotel y el pnmer día gané mis primeros veinte pesos. Pasó lo siguiente. Al dicho hotel llegó un colono rico y le preguntó al dueño si (2) ... el “doctor”, que solía (3) ... una vez por semana y paraba allí. El hotelero, orgulloso de tener médico permanente, le dijo que no hacía falta que (4) ..., porque ahora el hotel (5) ... con médico propio. Y el hombre me vio a mí. Resulta que andaba desde hacia tres días con una astilla en el ojo, sin (6) ... dormir del dolor.
Le saqué la astilla, le desinfecté el ojo y le recomendé que (7) ... en el mismo hotel unas horas, y dijo que nos (8) ... después. A media tarde llegó el hombre a mi consultorio y me preguntó cuánto (9) ... . Cobré coraje y le pedí diez pesos. El hombre me entregó un billete de 10 pesos diciendo que era lo que me debía. Después, alargàndome otros 10 pesos, agregó que eran para que yo (10) ... a un pobre en su nombre.
No (1) ... cuánto tiempo había dormido pero al despertarme (2) ... que me había aliviado bastante, y enseguida pensé en María. Me levanté rápido y empecé a buscarla por toda casa. Al fondo de una habitación oscura (3) ... verla sentada en una silla, la mirada ftja en el suelo. En cuanto me (4) ... sus mejillas se encendieron como si hubiesen cogido fuego. Parecía extrañada de mi presencia a tales horas. Estaba despeinada pero mas que nunca atractiva. Le dije que (5) ... por ella, que todo había pasado como un mal sueño y la casa la esperaba. Pero ella no creía que la (6) ... perdonar; además a ella le parecía ofensivo (7) ... demasiado bueno. Sabía que ella no me quería demasiado, pero sí un poquito. (8) ... a peinarse con cuidado. “¡No te acerques!” — me amenazó. Tenía el derecho de hablar de este modo y yo bajé la cabeza (9) ... que debía escucharla. Pensé en el futuro y en que pronto todo (10) ... ya.
No (1) ... cuánto tiempo había dormido pero al despertarme (2) ... que me había aliviado bastante, y enseguida pensé en María. Me levanté rápido y empecé a buscarla por toda casa. Al fondo de una habitación oscura (3) ... verla sentada en una silla, la mirada ftja en el suelo. En cuanto me (4) ... sus mejillas se encendieron como si hubiesen cogido fuego. Parecía extrañada de mi presencia a tales horas. Estaba despeinada pero mas que nunca atractiva. Le dije que (5) ... por ella, que todo había pasado como un mal sueño y la casa la esperaba. Pero ella no creía que la (6) ... perdonar; además a ella le parecía ofensivo (7) ... demasiado bueno. Sabía que ella no me quería demasiado, pero sí un poquito. (8) ... a peinarse con cuidado. “¡No te acerques!” — me amenazó. Tenía el derecho de hablar de este modo y yo bajé la cabeza (9) ... que debía escucharla. Pensé en el futuro y en que pronto todo (10) ... ya.
(1) ... las manos en los bolsillos comencé a silbar para aparentar alegre. Pero el viejo me (2) ... con sus ojos negros. Después dio un suspiro y me entregó el arma como si (3) ... leyendo el crimen en mi frente. Pero yo no (4) ... dispuesto a usar la navaja para castigar a mi ofensor. Salí de la tienda pensando volver a la casa. Por el camino observaba los rostros que encontraba al paso. No vi nada de particular; la gente iba y venía sin (5) ... de lo que sucedía alrededor. La gente era indiferente, no le importaba nada y me sentía muy solo. Me pregunté por que (6) ... tan desgraciado, qué (7) ... para merecerlo.
Me encontré frente a mi casa. Al entrar noté un silencio profundo. No (8) ... nadie. Recorrí las habitaciónes Se me enfrió el corazón. Esperé largo rato antes de (9) ... la verdad amarga. María me oyó, sin duda, (10) ... que la buscaba y se había ido. Ahora sí, la perdí para siempre.
(1) ... las manos en los bolsillos comencé a silbar para aparentar alegre. Pero el viejo me (2) ... con sus ojos negros. Después dio un suspiro y me entregó el arma como si (3) ... leyendo el crimen en mi frente. Pero yo no (4) ... dispuesto a usar la navaja para castigar a mi ofensor. Salí de la tienda pensando volver a la casa. Por el camino observaba los rostros que encontraba al paso. No vi nada de particular; la gente iba y venía sin (5) ... de lo que sucedía alrededor. La gente era indiferente, no le importaba nada y me sentía muy solo. Me pregunté por que (6) ... tan desgraciado, qué (7) ... para merecerlo.
Me encontré frente a mi casa. Al entrar noté un silencio profundo. No (8) ... nadie. Recorrí las habitaciónes Se me enfrió el corazón. Esperé largo rato antes de (9) ... la verdad amarga. María me oyó, sin duda, (10) ... que la buscaba y se había ido. Ahora sí, la perdí para siempre.
Los barcos están hechos para cruzar los mares, aunque, desgraciadamente, a lo largo de la historia algunos barcos (1) ... bajo las aguas. En 1492, la Santa María, una de las carabelas con las que Colón (2) ... a América, (3) ... aprisionada en un arrecife (риф) de coral. La tripulación (4) ... la madera de la nave para construir una fortaleza. En 1702, otro barco, el Santo Cristo de Maracaibo (5) ... frente a las costas gallegas repleto de joyas y oro que (6) ... de América. Todavía hoy (7) ... sus tesoros bajo el agua. Mucho tiempo después, en 1912, uno de los barcos más famosos del mundo, el Titánic, (8) ... contra un iceberg у (9) ... bajo las aguas. ¡Y se decía que é (10) ... insumergible!
Los barcos están hechos para cruzar los mares, aunque, desgraciadamente, a lo largo de la historia algunos barcos (1) ... bajo las aguas. En 1492, la Santa María, una de las carabelas con las que Colón (2) ... a América, (3) ... aprisionada en un arrecife (риф) de coral. La tripulación (4) ... la madera de la nave para construir una fortaleza. En 1702, otro barco, el Santo Cristo de Maracaibo (5) ... frente a las costas gallegas repleto de joyas y oro que (6) ... de América. Todavía hoy (7) ... sus tesoros bajo el agua. Mucho tiempo después, en 1912, uno de los barcos más famosos del mundo, el Titánic, (8) ... contra un iceberg у (9) ... bajo las aguas. ¡Y se decía que é (10) ... insumergible!
Es sabido que los europeos se (1) ... no sólo por sus lenguas. El verano pasado, en un café parisino (2) ... testigo de una escena. Un caballero inglés, después de (3) ... con mucho gusto su café, hizo un gesto aprobatorio: (4) ... el dedo índice y el pulgar, indicando «okay». La gente se asombró de que (5) ... al camarero. Lo que el caballero inglés no (6) ... es que en Francia ese gesto significa «cero» y «sin valor». En Grecia ese gesto hoy día se (7) ... para insultar a alguien. Es importante que los gestos (8) ... una cuestión peligrosa. Antes de que te (9) ..., piensa cómo (10) ... interpretarte.
Es sabido que los europeos se (1) ... no sólo por sus lenguas. El verano pasado, en un café parisino (2) ... testigo de una escena. Un caballero inglés, después de (3) ... con mucho gusto su café, hizo un gesto aprobatorio: (4) ... el dedo índice y el pulgar, indicando «okay». La gente se asombró de que (5) ... al camarero. Lo que el caballero inglés no (6) ... es que en Francia ese gesto significa «cero» y «sin valor». En Grecia ese gesto hoy día se (7) ... para insultar a alguien. Es importante que los gestos (8) ... una cuestión peligrosa. Antes de que te (9) ..., piensa cómo (10) ... interpretarte.
Cuando vino el tío Enrique de México para instalarse en España, mi madre (1) ... a llorar. (2) ... de pena y de alegría, porque la recuperación de su hermano le (3) ... el recuerdo de sus padres, perdidos tanto tiempo atrás. El tío Enrique (4) ... socios norteamericanos — gringos — y ahora (5) ... a España, convertido en un hombre rico y se escandalizaba de nuestra pobreza.
— Pero si (6) ... bien — replicaba mi madre — y no (7) ... nada.
El tío Enrique (8) ... con una mirada de censura el cuarto de estar y yo no podía por menos que pensar en lo que (9) ... si (10) ... nuestros cuartos o la cocina.
Cuando vino el tío Enrique de México para instalarse en España, mi madre (1) ... a llorar. (2) ... de pena y de alegría, porque la recuperación de su hermano le (3) ... el recuerdo de sus padres, perdidos tanto tiempo atrás. El tío Enrique (4) ... socios norteamericanos — gringos — y ahora (5) ... a España, convertido en un hombre rico y se escandalizaba de nuestra pobreza.
— Pero si (6) ... bien — replicaba mi madre — y no (7) ... nada.
El tío Enrique (8) ... con una mirada de censura el cuarto de estar y yo no podía por menos que pensar en lo que (9) ... si (10) ... nuestros cuartos o la cocina.
Todo estaba preparado ya para (1) ... a Federico. La hora, por fin, había llegado. Estábamos en los jardines de la Residencia, donde Lorca estaba (2) ... todo el curso desde hacía varios años. Como era el mes de octubre, el poeta (3) ... de llegar de Granada. Me recibió con alegría, entre abrazos y risas. Me dijo, entre otras cosas, que (4) ..., años atrás, mi exposición. Me sorprendió que (5) ... encargarme su retrato. No dejaba de (6) ... su encargo, aunque le advertí que (7) ... mi último cuadro, pues la pintura no me interesaba (8) ... tiempo y sólo me atraía ser poeta. Aquella noche me invitó a cenar en la Residencia, en compañía con otros amigos, entre los que se (9) ... poetas y cineastas. Después de la cena volvimos al jardín. Nunca había oído recitar a Federico. Tenía fama de hacerlo bien. En aquella oscuridad del jardín pensé que (10) ... cierto. Recitaba Lorca su último romance gitano, traído de Granada.
Todo estaba preparado ya para (1) ... a Federico. La hora, por fin, había llegado. Estábamos en los jardines de la Residencia, donde Lorca estaba (2) ... todo el curso desde hacía varios años. Como era el mes de octubre, el poeta (3) ... de llegar de Granada. Me recibió con alegría, entre abrazos y risas. Me dijo, entre otras cosas, que (4) ..., años atrás, mi exposición. Me sorprendió que (5) ... encargarme su retrato. No dejaba de (6) ... su encargo, aunque le advertí que (7) ... mi último cuadro, pues la pintura no me interesaba (8) ... tiempo y sólo me atraía ser poeta. Aquella noche me invitó a cenar en la Residencia, en compañía con otros amigos, entre los que se (9) ... poetas y cineastas. Después de la cena volvimos al jardín. Nunca había oído recitar a Federico. Tenía fama de hacerlo bien. En aquella oscuridad del jardín pensé que (10) ... cierto. Recitaba Lorca su último romance gitano, traído de Granada.
En aquel entonces éramos jóvenes y felices. Pero ustedes no (1) ... la menor idea de cómo habíamos vivido hasta que (2) ... un puesto de médico. Teníamos tres hijos y debíamos atender a todos. No veía la hora de empezar a trabajar para que mi familia (3) ... pan y techo. Finalmente me ofrecieron una vieja vivienda que también me iba a (4) ... de consultorio. Y apenas nos instalamos, nos agarró la tormenta. Primero (5) ... a golpearse la puerta, que no tenía cerradura. Me (6) ... en lo oscuro, arrimé la mesa contra la puerta para sujetarla. Un verdadero temporal sacudía la casita. (7) ... que el agua comenzaba a entrar en la habitación. Mi mujer empezó a rogarme que (8) ... algo para salvar a los hijos. Entonces me quedé sosteniendo la puerta con el cuerpo. Pero no (9) ... nada que hacer. Menos mal que pasó todo eso: lo cuento en pocos minutos y en realidad (10) ... más de seis horas.
En aquel entonces éramos jóvenes y felices. Pero ustedes no (1) ... la menor idea de cómo habíamos vivido hasta que (2) ... un puesto de médico. Teníamos tres hijos y debíamos atender a todos. No veía la hora de empezar a trabajar para que mi familia (3) ... pan y techo. Finalmente me ofrecieron una vieja vivienda que también me iba a (4) ... de consultorio. Y apenas nos instalamos, nos agarró la tormenta. Primero (5) ... a golpearse la puerta, que no tenía cerradura. Me (6) ... en lo oscuro, arrimé la mesa contra la puerta para sujetarla. Un verdadero temporal sacudía la casita. (7) ... que el agua comenzaba a entrar en la habitación. Mi mujer empezó a rogarme que (8) ... algo para salvar a los hijos. Entonces me quedé sosteniendo la puerta con el cuerpo. Pero no (9) ... nada que hacer. Menos mal que pasó todo eso: lo cuento en pocos minutos y en realidad (10) ... más de seis horas.
El cine español (1) ... durante las primeras décadas del siglo XX en un medio de expresión de alto valor artístico. En 1928 (2) ... un hecho de gran importancia: Luis Buñuel y Salvador Dalí (3) ... una película surrealista en la que (4) ... la influencia del psicoanálisis, que tanto (5) ... a los vanguardistas de los años veinte. Luis Buñuel (6) ... admirado а (7) ... de entonces como el realizador español más dinámico del cine internacional. Su obra (8) ... de guía y orientación durante décadas. En los años cincuenta la censura no (9) ... la producción de excelentes películas cuando algunos cineastas (10) ... testimoniar sobre la situación social del país.
El cine español (1) ... durante las primeras décadas del siglo XX en un medio de expresión de alto valor artístico. En 1928 (2) ... un hecho de gran importancia: Luis Buñuel y Salvador Dalí (3) ... una película surrealista en la que (4) ... la influencia del psicoanálisis, que tanto (5) ... a los vanguardistas de los años veinte. Luis Buñuel (6) ... admirado а (7) ... de entonces como el realizador español más dinámico del cine internacional. Su obra (8) ... de guía y orientación durante décadas. En los años cincuenta la censura no (9) ... la producción de excelentes películas cuando algunos cineastas (10) ... testimoniar sobre la situación social del país.
Al cabo de una hora, llamaron a la puerta del despacho. (1) ... ella: una mujer morena, joven y menuda. (2) ... un conjunto de algodón color salmón, ropa de grandes almacenes, pocas joyas y maquillaje discreto; un ama de casa con traje de calle. Me (3) ... la mano con timidez, casi sin fuerzas.
— Buenos días, me llamo Marga Ramos у (4) ... su ayuda.
— Yo soy Maite Rovira, y necesito su dinero, — pensé.
Ella (5) ... a su alrededor: la horrible decoración, los papeles desordenados, los ceniceros llenos. Se (6) ... de todo eso con el bolso pegado a su cuerpo en guardia. La (7) ... sentarse en la única silla sana del despacho, frente a la ventana. El calor (8) ... insoportable.
— Mañana van a reparar el aire acondicionado — dije, cuando (9) ... que ella se (10) ... con un kleenex el sudor que le caía por la frente.
Al cabo de una hora, llamaron a la puerta del despacho. (1) ... ella: una mujer morena, joven y menuda. (2) ... un conjunto de algodón color salmón, ropa de grandes almacenes, pocas joyas y maquillaje discreto; un ama de casa con traje de calle. Me (3) ... la mano con timidez, casi sin fuerzas.
— Buenos días, me llamo Marga Ramos у (4) ... su ayuda.
— Yo soy Maite Rovira, y necesito su dinero, — pensé.
Ella (5) ... a su alrededor: la horrible decoración, los papeles desordenados, los ceniceros llenos. Se (6) ... de todo eso con el bolso pegado a su cuerpo en guardia. La (7) ... sentarse en la única silla sana del despacho, frente a la ventana. El calor (8) ... insoportable.
— Mañana van a reparar el aire acondicionado — dije, cuando (9) ... que ella se (10) ... con un kleenex el sudor que le caía por la frente.
Lucas no hacía caso de aquella charla. (1) ... la cabeza de la mujer entre sus manos, la besó en los ojos y luego la oprimió contra sus propios hombros, en un abrazo tierno, durante unos segundos en los que la madre (2) ... oír latir el corazón del muchacho.
— Mamá, ¿por qué te andas (3) ... de estas cosas? ¿No tienes criada?
La criada — lujo que la familia había introducido el invierno anterior — (4) ... el orgullo de la casa.
— Sí, tengo criada, pero (5) ... esta tarde a verse con el novio. Buenas (6) ... las cosas si no me ocupara yo. Pero a ti, ¿qué te pasa hoy?
— ¿A mí? Nada; no me (7) ... nada. Pero no me gusta que (8) ... . Ya sabes que no te conviene cansarte. Hoy mismo me (9) ... el médico que te (10) ... cuidar mucho.
Cuenta la leyenda que (1) ... muchísimos años, el heredero del trono del Imperio Inca (2) ... entre la vida y la muerte, (3) ... víctima de una extraña y inisteriosa enfermedad. Las curas, rezos y recursos de los hechiceros no (4) ... nada. El pueblo amaba mucho al Príncipe de los Incas, invocaba a sus Dioses y realizaba sacrificios en su honor (5) ... convocados los más grandes sabios del reino, quienes (6) ... que sólo podría (7) ... el maravilloso poder del agua de un río, ubicado en una lejana región. (8) ... en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que (9) ... agotadas sus fuerzas. Y un día se (10) ... ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un tempestuoso río.
La Cordillera de los Andes, se (1) ... en una hermosa laguna que hoy se conoce como Laguna del Inca. Algunas personas (2) ... que sus tranquilas aguas se deben a una romántica historia de amor. Antes de que los españoles llegaran a estas tierras, los incas (3) ... sus dominios hasta las riberas del río Maulé, y como se (4) ... hijos del Sol, las cumbres andinas (5) ... el escenario ideal para (6) ... Sus rituales religiosos. Según la leyenda, el inca Lili Yupanqui estaba enamorado de la princesa Kora-llé, la mujer más hermosa del imperio. Decidieron casarse y (7) ... como lugar de la boda una cumbre ubicada a orillas de una clara laguna. Cuando la ceremonia nupcial (8) ... Kora-llé (9) ... cumplir con el último rito, que (10) ... en descender por la ladera del cerro.
En 1982 la academia de Bellas Artes le (1) ... la Medalla al Mérito Artístico. Y otros muchos trofeos, desde la medalla de las Artes de Francia hasta el premio de la televisión italiana, que Fernando Rey (2) ... entre otros.
Cincuenta años de profesión y doscientas películas (3) ... para esto y para mucho más. Porque tal vez lo más importante (4) ... el aplauso de su público. Cuando en 1988 le concedieron el Premio Goya por su película “Diario de Invierno”, sólo (5) ... decir: “Lo mejor ha sido el aplauso del público. Con esto me (6) ... ”. “Una de las claves de miéxito — (7) ... con seguridad — es haber aprendido idiomas. Gracias a ellos (8) ... las llamadas de los directores extranjeros. Eso me (9) ..., más de una vez, de (10) ... en el olvido o simplemente de haberme estancado”.
Fernando Rey nació gallego, pero se ha convertido en una persona universal. Se han dado muchas definiciones sobre él, se (1) ... de su calidad artística, de su voz, de sus gestos. Una conocida actriz le (2) ... como “el actor que mejor ha sabido (3) ... el papel de su vida: el de caballero, porque (4) ... un galán por los cuatro costados”. Su última interpretación, en la que (5) ... de don Quijote para una serie de televisión, que (6) ... junto a su amigo Alfredo Landa, ha sido considerada por muchos críticos como la mejor de todas sus actuaciones. Como él mismo (7) ... al finalizar el rodaje: “Ha sido el papel de mi vida. Después de esto, ¿qué (8) ... hacer? Seguiré (9) ..., pero en papeles pequeños, descansando mucho. No se puede (10) ... lo que hice en esta obra”.
En casa de mi amigo Carlos han vivido esta semana una tragicomedia Inuy curiosa. La cosa (1) ... cuando, a media tarde, mientras mi amigo (2) ... al día los muchos papeles atrasados, (3) ... su hijo Carlitos y le preguntó: — Papá, ¿de qué color (4) ... los ojos de mamá? Carlos tardó en (5) ... unos cuantos segundos. Y al final (6) ...: — ¿Qué has dicho? — Que de qué color son los ojos de mamá. Es que nos han pedido en el cole una redacción Sobre cómo (7) ... nuestra madre, y el color del pelo lo (8) ..., pero el de los ojos. El niño (9) ... a su padre con la exigencia de un inspector de impuestos. Y Carlos comprendió que no (10) ... responder a una pregunta tan elemental. Se dio cuenta de que ahora, tras veintidós años de casado, los había olvidado.
En el fondo de los océanos había un precioso palacio en el cual (1) ... el Rey del Marjunto a sus cinco hijas. La más joven, la Sirenita, además de (2) ... la más hermosa, (3) ... una voz maravillosa. Sirenita soñaba con (4) ... a la superficie para ver el cielo y conocer el mundo de los hombres, como lo (5) ... Sus hermanas. Pero su padre le decía que sólo cuando cumpliera los 15 años tendría su permiso para hacerlo.
Pasados los años, finalmente (6) ... el cumpleaños y el regalo tan deseados. Sirenita por fin pudo salir a respirar el aire y ver el cielo, después de oír los consejos de su padre: “Hija, (7) ... que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo (8) ... admirarlo. Somos hijos del mar. (9) ... prudente y no (10) ... a los hombres”. Y al emergerse del agua Sirenita se quedó de boca abierta. Todo era nuevo para ella.
— No creo que (1) ... lugares más bonitos en el mundo.
— Esperamos que Ustedes (2) ... mucho, pero es necesario que (3) ... la naturaleza.
— Se puede (4) ... fotos, ¿verdad?
— Sí, pero te pido que no (5) ... las flores y las plantas.
— ¿Hay problemas de contaminación en esta región?
— La contaminación (6) ... un problema en todo el mundo. Pero aquí tenemos un programa de reciclaje. Si (7) ... por el sendero botellas, papeles o latas, recógelos.
— Vamosa cruzar un río. ¿(8) ... contaminado?
— En las montañas el río no parece (9) ... afectado por la contaminación.
— Creo que todos (10) ... hacer algo para proteger el medioambiente.
Sucedió eso en Atenas. De vez en cuando (1) ... los músicos y vendedores de flores que no (2) ... mal negocio con los felices turistas. Algo peor les iba, bajo las mesas, a algunos gatos callejeros. “Si les (3) ... comida, cariño, (4) ... muchos más”. Y en efecto, los gatos, si no (5) ... conmover a alguien en un tiempo razonable, (6) ... en silencio a la mesa siguiente.
De repente (7) ... algo extraordinario. El recién llegado, justo a mis pies, (8) ... más que un gato. Eran dos: una gatita tricolor y un perrillo negro. Un trozo de pescado (9) ... bajo la mesa. El ni siquiera (10) ... .
— Amigo, entre Usted, — pronunció el sacerdote al (1) ... de la llegada de su invitado. Su rostro (2) ... rígido y compungido. — (3) ... aquí, por favor.
El visitante, otro sacerdote de la periferia de Tebas, (4) ... rápidamente en el asiento que le (5) ... y con un semblante grave (6) ... su preocupación.
— Dígame, cuál es su preocupación, querido amigo — expresó el sacerdote (7) ... una pierna sobre la otra.
— Mi preocupación (8) ... también la preocupación de miles de sacerdotes de la capital de nuestra nación. No Sé si se ha enterado de lo que (9) ... Ocurriendo, es posible que las noticias no (10) ... con la misma presteza a los templos de la periferia, pero nuestro faraón se ha vuelto loco, completamente loco.
Un mendigo, que (1) ... limosna por los caminos, se (2) ... con una mujer, (3) ... con el mendigo la mujer se enteró de que él (4) ... de Riera a donde se (5) ... y donde le (6) ... su mujer. Al (7) ... el nombre de aquel pueblo, la generosa señora no (8) ... contener sus lágrimas y (9) ... al mendigo que le (10) ... un favor.
Un mendigo, que (1) ... limosna por los caminos, se (2) ... con una mujer, (3) ... con el mendigo la mujer se enteró de que él (4) ... de Riera a donde se (5) ... y donde le (6) ... su mujer. Al (7) ... el nombre de aquel pueblo, la generosa señora no (8) ... contener sus lágrimas y (9) ... al mendigo que le (10) ... un favor.
Al instante (1) ... su aparición otra doncella. Pero al (2) ... el bollo, (3) ... a llorar desconsoladamente y (4) ... que con aquel panecillo incompleto sólo (5) ... salir un caballo de tres patas, en el cual le (6) ... imposible (7) ... . Con el último bollo que le (8) ..., volvió a repetir la misma frase (9) ... que (10) ... sus hermanas.
Al instante (1) ... su aparición otra doncella. Pero al (2) ... el bollo, (3) ... a llorar desconsoladamente y (4) ... que con aquel panecillo incompleto sólo (5) ... salir un caballo de tres patas, en el cual le (6) ... imposible (7) ... . Con el último bollo que le (8) ..., volvió a repetir la misma frase (9) ... que (10) ... sus hermanas.
La mujer (1) ... a un mendigo que (2) ... un servicio y (3) ... del bolsillo tres bollos de tres picos y le (4) ... al mendigo que el día de San Juan (5) ... ir con ellos hasta donde se (6) ... la cueva de las Dueñas para (7) ... allí ciertas palabras mágicas, (8) ... cuidado de que a los bollos no les (9) ... ningún pico. Así (10) ... liberar a las doncellas encantadas.
La mujer (1) ... a un mendigo que (2) ... un servicio y (3) ... del bolsillo tres bollos de tres picos y le (4) ... al mendigo que el día de San Juan (5) ... ir con ellos hasta donde se (6) ... la cueva de las Dueñas para (7) ... allí ciertas palabras mágicas, (8) ... cuidado de que a los bollos no les (9) ... ningún pico. Así (10) ... liberar a las doncellas encantadas.
La doncella le (1) ... al viajero un cinturón, (2) ... que (3) ... el pago prometido y le (4) ... que se lo (5) ... a su mujer. Las tres doncellas, llorosas, (6) ... a la cueva. También se (7) ... el hombre, pesaroso de no (8) ... liberar a las jóvenes. Cuando (9) ... de regreso por la carretera, se detuvo a (10) ... debajo de un roble.
La doncella le (1) ... al viajero un cinturón, (2) ... que (3) ... el pago prometido y le (4) ... que se lo (5) ... a su mujer. Las tres doncellas, llorosas, (6) ... a la cueva. También se (7) ... el hombre, pesaroso de no (8) ... liberar a las jóvenes. Cuando (9) ... de regreso por la carretera, se detuvo a (10) ... debajo de un roble.
Tres días después, el jueves, yo seguía (1) ... en el extraño caso de doña Lupe y en la noche del domingo. Por la tarde, al (2) ... a casa, (3) ... ir a visitar a la portera doña Elvira otra vez. Doña Elvira me (4) ... que doña Lupe ya (5) ... un poco mejor.
— Yo la (6) ... a visitar ayer — me dijo. — Los médicos dicen que dentro de unos días (7) ... volver a casa.
— ¿(8) ... algo ella el domingo?
— Dice que oyó ruidos y se levantó. (9) ... hacia el salón. Luego, sólo recuerda el golpe en la cabeza.
Tres días después, el jueves, yo seguía (1) ... en el extraño caso de doña Lupe y en la noche del domingo. Por la tarde, al (2) ... a casa, (3) ... ir a visitar a la portera doña Elvira otra vez. Doña Elvira me (4) ... que doña Lupe ya (5) ... un poco mejor.
— Yo la (6) ... a visitar ayer — me dijo. — Los médicos dicen que dentro de unos días (7) ... volver a casa.
— ¿(8) ... algo ella el domingo?
— Dice que oyó ruidos y se levantó. (9) ... hacia el salón. Luego, sólo recuerda el golpe en la cabeza.
En la oscuridad de la noche el hombre cruzó la muralla y (1) ... en el jardín de la bruja. Pero (2) ... cara a cara con la bruja. «¿(3) ... tú el ladrón de mis manzanas»? — (4) ... la bruja furiosa. Temblando de miedo, el hombre (5) ... a la bruja que tuvo que hacerlo para salvar la vida a su esposa. Entonces la bruja dijo: «Si (6) ... verdad lo que me has dicho, (7) ... que (8) ... tantas manzanas cuantas (9) ..., pero a cambio me tienes que dar el hijo que tu esposa (10) ... a tener. Yo seré su madre».
En la oscuridad de la noche el hombre cruzó la muralla y (1) ... en el jardín de la bruja. Pero (2) ... cara a cara con la bruja. «¿(3) ... tú el ladrón de mis manzanas»? — (4) ... la bruja furiosa. Temblando de miedo, el hombre (5) ... a la bruja que tuvo que hacerlo para salvar la vida a su esposa. Entonces la bruja dijo: «Si (6) ... verdad lo que me has dicho, (7) ... que (8) ... tantas manzanas cuantas (9) ..., pero a cambio me tienes que dar el hijo que tu esposa (10) ... a tener. Yo seré su madre».
Hubo una vez un Emir rico y caprichoso. Los mejores cocineros de la región (1) ... para él, (2) ... cada día su imaginación para satisfacer sus exigencias.
Harto ya de tiernos faisanes y pescados raros, un día (3) ... a su cocinero jefe:
— Ahmed, (4) ... a pedirte que me (5) ... algún manjar que no haya probado nunca. Si (6) ... seguir a mi servicio, (7) ... que ingeniarte cómo hacerlo.
Al día siguiente, el propio Ahmed (8) ... al Emir en una bandeja de oro el nuevo manjar. (9) ... muslos de ave adornados con una artística guarnición.
— Esto es lo más exquisito que (10) ..., — gritó el Emir.
Hubo una vez un Emir rico y caprichoso. Los mejores cocineros de la región (1) ... para él, (2) ... cada día su imaginación para satisfacer sus exigencias.
Harto ya de tiernos faisanes y pescados raros, un día (3) ... a su cocinero jefe:
— Ahmed, (4) ... a pedirte que me (5) ... algún manjar que no haya probado nunca. Si (6) ... seguir a mi servicio, (7) ... que ingeniarte cómo hacerlo.
Al día siguiente, el propio Ahmed (8) ... al Emir en una bandeja de oro el nuevo manjar. (9) ... muslos de ave adornados con una artística guarnición.
— Esto es lo más exquisito que (10) ..., — gritó el Emir.
Al recibir el título de doctor, llegué al Chaco. (1) ... un sólo hotel y el pnmer día gané mis primeros veinte pesos. Pasó lo siguiente. Al dicho hotel llegó un colono rico y le preguntó al dueño si (2) ... el “doctor”, que solía (3) ... una vez por semana y paraba allí. El hotelero, orgulloso de tener médico permanente, le dijo que no hacía falta que (4) ..., porque ahora el hotel (5) ... con médico propio. Y el hombre me vio a mí. Resulta que andaba desde hacia tres días con una astilla en el ojo, sin (6) ... dormir del dolor.
Le saqué la astilla, le desinfecté el ojo y le recomendé que (7) ... en el mismo hotel unas horas, y dijo que nos (8) ... después. A media tarde llegó el hombre a mi consultorio y me preguntó cuánto (9) ... . Cobré coraje y le pedí diez pesos. El hombre me entregó un billete de 10 pesos diciendo que era lo que me debía. Después, alargàndome otros 10 pesos, agregó que eran para que yo (10) ... a un pobre en su nombre.
No (1) ... cuánto tiempo había dormido pero al despertarme (2) ... que me había aliviado bastante, y enseguida pensé en María. Me levanté rápido y empecé a buscarla por toda casa. Al fondo de una habitación oscura (3) ... verla sentada en una silla, la mirada ftja en el suelo. En cuanto me (4) ... sus mejillas se encendieron como si hubiesen cogido fuego. Parecía extrañada de mi presencia a tales horas. Estaba despeinada pero mas que nunca atractiva. Le dije que (5) ... por ella, que todo había pasado como un mal sueño y la casa la esperaba. Pero ella no creía que la (6) ... perdonar; además a ella le parecía ofensivo (7) ... demasiado bueno. Sabía que ella no me quería demasiado, pero sí un poquito. (8) ... a peinarse con cuidado. “¡No te acerques!” — me amenazó. Tenía el derecho de hablar de este modo y yo bajé la cabeza (9) ... que debía escucharla. Pensé en el futuro y en que pronto todo (10) ... ya.
(1) ... las manos en los bolsillos comencé a silbar para aparentar alegre. Pero el viejo me (2) ... con sus ojos negros. Después dio un suspiro y me entregó el arma como si (3) ... leyendo el crimen en mi frente. Pero yo no (4) ... dispuesto a usar la navaja para castigar a mi ofensor. Salí de la tienda pensando volver a la casa. Por el camino observaba los rostros que encontraba al paso. No vi nada de particular; la gente iba y venía sin (5) ... de lo que sucedía alrededor. La gente era indiferente, no le importaba nada y me sentía muy solo. Me pregunté por que (6) ... tan desgraciado, qué (7) ... para merecerlo.
Me encontré frente a mi casa. Al entrar noté un silencio profundo. No (8) ... nadie. Recorrí las habitaciónes Se me enfrió el corazón. Esperé largo rato antes de (9) ... la verdad amarga. María me oyó, sin duda, (10) ... que la buscaba y se había ido. Ahora sí, la perdí para siempre.
Los barcos están hechos para cruzar los mares, aunque, desgraciadamente, a lo largo de la historia algunos barcos (1) ... bajo las aguas. En 1492, la Santa María, una de las carabelas con las que Colón (2) ... a América, (3) ... aprisionada en un arrecife (риф) de coral. La tripulación (4) ... la madera de la nave para construir una fortaleza. En 1702, otro barco, el Santo Cristo de Maracaibo (5) ... frente a las costas gallegas repleto de joyas y oro que (6) ... de América. Todavía hoy (7) ... sus tesoros bajo el agua. Mucho tiempo después, en 1912, uno de los barcos más famosos del mundo, el Titánic, (8) ... contra un iceberg у (9) ... bajo las aguas. ¡Y se decía que é (10) ... insumergible!
Es sabido que los europeos se (1) ... no sólo por sus lenguas. El verano pasado, en un café parisino (2) ... testigo de una escena. Un caballero inglés, después de (3) ... con mucho gusto su café, hizo un gesto aprobatorio: (4) ... el dedo índice y el pulgar, indicando «okay». La gente se asombró de que (5) ... al camarero. Lo que el caballero inglés no (6) ... es que en Francia ese gesto significa «cero» y «sin valor». En Grecia ese gesto hoy día se (7) ... para insultar a alguien. Es importante que los gestos (8) ... una cuestión peligrosa. Antes de que te (9) ..., piensa cómo (10) ... interpretarte.
Cuando vino el tío Enrique de México para instalarse en España, mi madre (1) ... a llorar. (2) ... de pena y de alegría, porque la recuperación de su hermano le (3) ... el recuerdo de sus padres, perdidos tanto tiempo atrás. El tío Enrique (4) ... socios norteamericanos — gringos — y ahora (5) ... a España, convertido en un hombre rico y se escandalizaba de nuestra pobreza.
— Pero si (6) ... bien — replicaba mi madre — y no (7) ... nada.
El tío Enrique (8) ... con una mirada de censura el cuarto de estar y yo no podía por menos que pensar en lo que (9) ... si (10) ... nuestros cuartos o la cocina.
Todo estaba preparado ya para (1) ... a Federico. La hora, por fin, había llegado. Estábamos en los jardines de la Residencia, donde Lorca estaba (2) ... todo el curso desde hacía varios años. Como era el mes de octubre, el poeta (3) ... de llegar de Granada. Me recibió con alegría, entre abrazos y risas. Me dijo, entre otras cosas, que (4) ..., años atrás, mi exposición. Me sorprendió que (5) ... encargarme su retrato. No dejaba de (6) ... su encargo, aunque le advertí que (7) ... mi último cuadro, pues la pintura no me interesaba (8) ... tiempo y sólo me atraía ser poeta. Aquella noche me invitó a cenar en la Residencia, en compañía con otros amigos, entre los que se (9) ... poetas y cineastas. Después de la cena volvimos al jardín. Nunca había oído recitar a Federico. Tenía fama de hacerlo bien. En aquella oscuridad del jardín pensé que (10) ... cierto. Recitaba Lorca su último romance gitano, traído de Granada.
En aquel entonces éramos jóvenes y felices. Pero ustedes no (1) ... la menor idea de cómo habíamos vivido hasta que (2) ... un puesto de médico. Teníamos tres hijos y debíamos atender a todos. No veía la hora de empezar a trabajar para que mi familia (3) ... pan y techo. Finalmente me ofrecieron una vieja vivienda que también me iba a (4) ... de consultorio. Y apenas nos instalamos, nos agarró la tormenta. Primero (5) ... a golpearse la puerta, que no tenía cerradura. Me (6) ... en lo oscuro, arrimé la mesa contra la puerta para sujetarla. Un verdadero temporal sacudía la casita. (7) ... que el agua comenzaba a entrar en la habitación. Mi mujer empezó a rogarme que (8) ... algo para salvar a los hijos. Entonces me quedé sosteniendo la puerta con el cuerpo. Pero no (9) ... nada que hacer. Menos mal que pasó todo eso: lo cuento en pocos minutos y en realidad (10) ... más de seis horas.
El cine español (1) ... durante las primeras décadas del siglo XX en un medio de expresión de alto valor artístico. En 1928 (2) ... un hecho de gran importancia: Luis Buñuel y Salvador Dalí (3) ... una película surrealista en la que (4) ... la influencia del psicoanálisis, que tanto (5) ... a los vanguardistas de los años veinte. Luis Buñuel (6) ... admirado а (7) ... de entonces como el realizador español más dinámico del cine internacional. Su obra (8) ... de guía y orientación durante décadas. En los años cincuenta la censura no (9) ... la producción de excelentes películas cuando algunos cineastas (10) ... testimoniar sobre la situación social del país.
Al cabo de una hora, llamaron a la puerta del despacho. (1) ... ella: una mujer morena, joven y menuda. (2) ... un conjunto de algodón color salmón, ropa de grandes almacenes, pocas joyas y maquillaje discreto; un ama de casa con traje de calle. Me (3) ... la mano con timidez, casi sin fuerzas.
— Buenos días, me llamo Marga Ramos у (4) ... su ayuda.
— Yo soy Maite Rovira, y necesito su dinero, — pensé.
Ella (5) ... a su alrededor: la horrible decoración, los papeles desordenados, los ceniceros llenos. Se (6) ... de todo eso con el bolso pegado a su cuerpo en guardia. La (7) ... sentarse en la única silla sana del despacho, frente a la ventana. El calor (8) ... insoportable.
— Mañana van a reparar el aire acondicionado — dije, cuando (9) ... que ella se (10) ... con un kleenex el sudor que le caía por la frente.
Miguel de Cervantes Saavedra (1) ... en Alcalá de Henares en el año 1547. En 1571 (2) ... en la famosa batalla naval de Lepanto y fue (3) ... en la mano izquierda. (4) ... hecho le valió el sobrenombre de el Manco de Lepanto.
Cuando (5) ... a España, su galera fue apresada por unos corsarios argelinos. Cervantes fue hecho prisionero y fue (6) ... a Argel, donde estuvo 5 años. (7) ... ser liberado de su cautiverio, Cervantes (8) ... en España el oficio de abastecedor de la Armada Invencible y, más tarde, de recaudador de impuestos. En ambos cargos (9) ... problemas (10) ... la justicia por irregularidades en las cuentas, y en más de una ocasión dio con sus huesos en la cárcel.
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PARTICIPAR, EJERCER, CONDUCIR, DESPUÉS DE CON, ESTE, VOLVER, HERIR, TENER, NACER
De vez en cuando me sorprendo pensando en qué seré el día de mañana. Pero la verdades que no lo tengo claro. Sí que hay (1) ... que me llaman la atención y que me (2) ... ser como ellas. (3) ... a mi profesora Elena. Siempre entra (4) ... a clase. Tiene mucha personalidad y (5) ... que está pendiente de nosotras. No le importa atender con (6) ... a cualquier pregunta. Incluso, a veces, se quedaba con algunas que no entendían el (7) ... .
También me encanta el entrenador que tenemos. Siempre nos anima, (8) ... las cosas no salgan bien. Cuando (9) ... un partido malo, está más cerca de nosotras.
Me gustaría trabajar en algo que (10) ... ayudar a los demás a vivir felices.
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