I. En un pueblo de un país vivía una niña llamada Angélica. Ella siempre quiso que le celebraran su cumpleaños: La niña tenía 12 años. Sus padres no podían hacer realidad su sueño porque eran muy pobres y todo lo que ganaban gastaban para pagar la comida y los estudios de Angélica.
II. Un dia a la escuela de Angélica llegó una alumna nueva llamada Karina. Ella se sentó a la mesa junto a Angélica que le pareció una muchacha muy amable. Durante el recreo, las chicas, para conocerse, se preguntaban varias cosas. Una de esas preguntas era sobre sus sueños. Karina dijo que su sueño era ser maestra de matemáticas. Y Angélica dijo que tenía tres sueños: ser psicóloga, sacar a sus padres de la pobreza y celebrar su cumpleaños. A Karina la conmovió mucho la sinceridad de Angélica.
III. Al dia siguiente Karina y Angélica decidieron prepararse juntas para el examen. Angélica pidió permiso a sus padres paraira estudiar y a almorzar a la casa de Karina. A la hora de almorzar, Karina contó a sus padres los sueños de Angélica y les parecieron muy buenos. El papá de Karina le dijo a Angélica que con las notas tan altas que tenía la chica, en el futuro ella podía pedir una beca en la universidad para no pagar los estudios allí. Fue una buena recomendación. Angélica la agradeció y se fue para su casa.
IV. Pasados unos días, Angélica tenía el cumpleaños, y Karina habló con los compañeros de la escuela para celebrarlo. Todos trajeron serpentina, globos, refrescos, comida y regalos. Cuando Angélica entró, los niños le cantaron “Cumpleaños feliz”. Asi se realizó el primer sueño de Angélica.
Más tarde, Angélica recibió la beca y estudió en la universidad para ser psicóloga. Comenzó a trabajar y se hizo una psicóloga de renombre. La conocían como una de las mejores. Gracias a ello pudo sacar de la pobreza a sus padres. Así se realizaron su segundo sueño y el tercero, pero Angélica nunca olvidó a su amiga Karina.